RESURGIR | Día 30 | ¡Victoria!

Dia 30

¡No lo puedo creer! Hemos llegado al final de esta serie de devocionales. No tengo palabras para agradecer a todos los que han seguido y sido parte por estos 30 días. Ya sea leyéndolos por medio de este blog, pero sobre todo un millón de gracias a todos los que desde las 5am ó 4am (dependiendo del país donde se encuentren) se conectaron en vivo a través de Facebook. En verdad ¡muchísimas gracias!

Se dice que se por lo menos se necesitan 21 días para generar un nuevo habito en nuestras vidas. Es mi deseo que estos devocionales hayan podido generar el habito de buscar a tu Creador como la primer cosa de tu día.

El día de hoy me acompaña mi mejor amiga y compañera de vida: mi esposa Tania Diaz. Recientemente ella y yo hemos creado un curso de comunicación para matrimonios titulado  Comunicación que conecta, donde estudiamos la gran verdad  biblia donde queda muy claro el poder del lenguaje al reconocer que: En la lengua hay poder de vida y muerte; quienes la aman comerán de su fruto. Proverbios 18:21 (NVI) Así que hoy quiero iniciar con la siguiente reflexión:

Si el lenguaje tiene tanto poder ¿no deberíamos buscar estar más conscientes en lo que decimos?

En mi congregación tenemos una frase que mucha gente usa para responder a la pregunta ¿Como estas? y esta frase es: “Estoy luchando”. Y esto muchas veces hasta yo le he dicho para dar a entender que hay cosas en mi vida que me están costando cambiar y que lo estoy intentando o que tal vez me siento estancado; así que terminamos diciendo cosas como: “Lucho con la pereza”, “Estoy luchando contra mis pensamientos”, “Estoy luchando con mi familia” o “lucho contra cierta enfermedad”

¿Alguna ve lo haz dicho ó haz escuchado lo mismo? Si es así, sabes a lo que me refiero. Bueno un buen día mi teología favorita me dijo que esa frase no tenia sentido y que era algo que no deberíamos usar como hijos de Dios. Le pregunte por que pensaba eso y la respuesta me impacto y me conecto inmediatamente con el mensaje de la resurrección. Así que decidí invitarla a compartir en este devocional de hoy. (El video lo pueden encontrar en mi canal de Facebook).

54 Cuando lo corruptible se revista de lo incorruptible, y lo mortal, de inmortalidad, entonces se cumplirá lo que está escrito: «La muerte ha sido devorada por la victoria.»

55 «¿Dónde está, oh muerte, tu victoria? ¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón?» 

56 El aguijón de la muerte es el pecado, y el poder del pecado es la ley. 57 ¡Pero gracias a Dios, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo!

1 Corintios 15:54-57 (NVI)

Lo que me ayudo a ver mi esposa fue lo siguiente:

  • La resurrección es la materialización de la Victoria de Cristo. Victoria sobre la muerte. Victoria sobre la oscuridad. Victoria sobre el miedo y la culpa.
  • Así que vivir bajo el evangelio de la resurrección es vivir bajo la convicción de que…somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó. Romanos 8:37 (NVI) Y si somos ya vencedores, por que persistimos en usar un lenguaje de guerra en nuestra vida diaria. 

En los posts pasados hablamos que la Gente del Tercer día, como le he llamado a todos aquellos que están en el camino de RESURGIR, es gente que tiene estas 4 características:

  1. Han estado en lugares oscuros. Saben de primera mano lo que es fracasar, cometer errores terribles y pecados vergonzosos.
  2. Han sido lastimados y que están llenos de heridas. Pero que al mismo tiempo su confianza en Dios les lleva a usar esas heridas como prueba de que Alguien mucho mas poderoso vive en ellos y que puede usar sus marcas para probar el mensaje de la resurrección en el día de hoy.
  3.  Les cuesta cambiar pero que están dispuestas a intentarlo y a dejar sus prejuicios atras.
  4. Saben lo que significa estar muertos en sus pecados, encadenados a la ignorancia, limitados por la religiosidad, pero que al mismo tiempo han disfrutado de la libertad y maravillosa experiencia de RESURGIR de todas estas cosas que los mantenía encerrados en una tumba.

Es por eso que he decido cerrar con lo que mi esposa ha descubierto en las palabras del apóstol Pablo dirigidas a las iglesias de Corintio y Colosas:

Sin embargo, gracias a Dios que en Cristo siempre nos lleva triunfantes y, por medio de nosotros, esparce por todas partes la fragancia de su conocimiento.

2 Corintios 2:14 (NVI)

14 Dios anuló el documento de deuda que había contra nosotros y que nos obligaba; lo eliminó clavándolo en la cruz. 15 Dios despojó de su poder a los seres espirituales que tienen potencia y autoridad, y por medio de Cristo los humilló públicamente llevándolos como prisioneros en su desfile victorioso.

Colosenses 2:14-15 (DHH)

Alberto: ¿Por que consideras que no deberíamos usar la frase estoy luchando en nuestra vida diaria? 

Tania: Mas que no “deber usar” mi invitación es a ser mas conscientes de lo que decimos y la realidad que crea. Creer que estoy en una lucha, en una guerra, en una batalla no nos permite recordar y vivir que junto con Cristo y debido a su resurrección estamos en victoria, en triunfo y tomando parte en su desfile victorioso.

Ya no estoy en una guerra ni estoy luchando porque Cristo YA venció.

Alberto: ¿Por que estas dos escrituras son tan importantes para ti? 

Tania: Me encantan porque me recuerdan de manera muy clara que gracias a Dios y por Cristo, me lleva SIEMPRE triunfante. También que ya nada me obliga, no “tengo que” ni “debo de” hacer, ser o hablar tal o cual cosa, porque gracias a Cristo he sido hecha libre.

Libre del pecado, libre de la muerte, libre de la derrota, libre del miedo!

Libre para ELEGIR.

Elegir a Dios y su voluntad.

Elegir el gozo, la paz, el amor, la generosidad, en otras palabras libre para elegir crecer y desarrollar los frutos del espíritu en mi vida.

Elegir lo que edifica. Lo que me edifica a mi y a otros.

Elegir seguir siendo libre en Cristo

Alberto: ¿Qué puedes decirles a nuestros amigos que han sido parte de estos devocionales y desean  RESURGIR en sus vidas y en su fe? 

Tania: Que crean a Dios respecto a vivir celebrando la victoria de Cristo y que es verdad que nos lleva con el en su desfile victorioso. De esa manera ejercemos la preciosa libertad que tenemos en Cristo. De esa manera no estamos obligados sino que elegimos con gozo y fe la buena voluntad de nuestro Padre, porque  le conocemos  y estamos seguros en su amor.

Lo anterior me lleva a pensar en la primer carta de Pedro en la que nos dice lo siguiente:

18 Porque Cristo mismo sufrió la muerte por nuestros pecados, una vez para siempre. Él era inocente, pero sufrió por los malos, para llevarlos a ustedes a Dios. En su fragilidad humana, murió; pero resucitó con una vida espiritual, 19 y de esta manera fue a proclamar su victoria a los espíritus que estaban presos.

1 Pedro 3:18-19 (DHH)

No entrare en detalle en la interpretación de este texto, pero si quiero destacar que el apóstol Pedro declara que una de las cosas que hizo Jesucristo al  resucitar fue anunciar su victoria aún a los seres espirituales que se encontraban presos.

Así de importante es este mensaje:

«La muerte ha sido devorada por la victoria.»

55 «¿Dónde está, oh muerte, tu victoria? ¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón?» 

56 El aguijón de la muerte es el pecado, y el poder del pecado es la ley. 57 ¡Pero gracias a Dios, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo!

1 Corintios 15:54-57 (NVI)

Al orar busca agradecer a Dios y a Jesucristo por que podemos ser VICTORIOSOS en el día de hoy por que ¡Él resucito!

¡Bendiciones y hasta nuestro nueva aventura!

RESURGIR | Día 14 | Contempla

Dia 14

 

Miremos una vez más el momento que estremeció el universo. El viernes el mundo había dejado muy claro que el miedo, la violencia y el terror son armas que se usan contra los que piensan diferente. Someter o destruir son los criterios que este mundo usa para tratar aquellos que no aceptan el status quo. Jesucristo no fue la excepción.

El sábado era el día de la oscuridad en el corazón. El ambiente festivo y de victoria de una semana antes era solo un recuerdo doloroso. Las voces que habían gritado: ¡Hosanna al que viene en el nombre del Señor! ahora estaban calladas por el peso de una roca que sellaba la entrada de aquella tumba.

… Pero llego el domingo; 1 El primer día de la semana, muy de mañana, cuando todavía estaba oscuro, María Magdalena fue al sepulcro y vio que habían quitado la piedra que cubría la entrada. Así que fue corriendo a ver a Simón Pedro y al otro discípulo, a quien Jesús amaba, y les dijo: —¡Se han llevado del sepulcro al Señor, y no sabemos dónde lo han puesto! Pedro y el otro discípulo se dirigieron entonces al sepulcro. Ambos fueron corriendo, pero como el otro discípulo corría más aprisa que Pedro, llegó primero al sepulcro. Inclinándose, se asomó y vio allí las vendas, pero no entró.  Tras él llegó Simón Pedro, y entró en el sepulcro. Vio allí las vendasy el sudario que había cubierto la cabeza de Jesús, aunque el sudario no estaba con las vendas sino enrollado en un lugar aparte. En ese momento entró también el otro discípulo, el que había llegado primero al sepulcro; y vio y creyó. Hasta entonces no habían entendido la Escritura, que dice que Jesús tenía que resucitar.  Juan 20:1-9 (NVI)

Cuando Pedro y Juan (que, la mayoría de los eruditos están de acuerdo, era “el otro discípulo”) escucharon el informe emocionado de María Magdalena, corrieron al sepulcro. Juan “…corría más aprisa que Pedro, llegó primero al sepulcro. Inclinándose, se asomó y vio allí las vendas, pero no entró.” (Juan 20: 4-5).

Juan miró a la tumba, pero no entró. La palabra griega usada aquí para “mirada” es blepo, “que denota sencilla vista” [Dr. Alvah Hovey, Un Comentario de Americano Sobre el NT, p. 396], a diferencia de una percepción más profunda de lo que se ve por los ojos. En otras palabras, los ojos de Juan vieron lo que estaba delante de él, pero él todavía no comprendió totalmente “cómo interpretar el fenómeno” [El Expositor Comentario de la Biblia, vol. 9, p. 189]. Pedro, por su parte, cuando llegó a la escena, se dirigió inmediatamente a la tumba, y “Vio allí las vendas y el sudario que había cubierto la cabeza de Jesús, aunque el sudario no estaba con las vendas sino enrollado en un lugar aparte.” (Juan 20: 6-7, NVI). Pedro “vio” – esta es la palabra griega theoreo, que significa “contemplar, contemplar, considerar, para ver con interés y atención, para llegar a un conocimiento de” [El Léxico Griego Analítico del Nuevo Testamento, p. 194]. Era una “mirada más cercana y cuidadosa, viva, e instructiva” que el de Juan [El Comentario del Púlpito, vol. 17, pt. 2, p. 465]. Juan echó un vistazo a la escena; Pedro se quedó mirándolo.  La inspección de Pedro de la tumba fue más minuciosa y exacta que la de Juan” [Dr. Hovey, p. 396].

El mensaje que rodea la resurrección nos anima a aprender de estas dos “miradas”.

Hagamos un breve ejercicio: Mira detenidamente las imágenes que aparecen en la parte de abajo, pero trata de mirarlas una por una como si estuvieran separadas. Y trata de contar la que esta pasando. Observadas una por una sin hacer trampa y trata de contarte la historia que las fotos nos relatan.

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Al ver la primera imagen ¿qué pensaste que estaba ocurriendo? y ¿al ver la segunda? ¿Fue la misma historia al mirar todas las imágenes juntas? ¿Verdad que no?

La primera imagen por lo regular da la sensación de una pelea, de un ataque; y esto siempre genera miedo, adrenalina, deseos de pelear o huir. ¿Pero qué sucede cuando miramos el resto de las imágenes? La historia es diferente; nos encontramos que en lugar de guerra lo que hay es amistad, diversión y gozo.

Vivimos tiempos de gran distracción. No es fácil encontrar personas que se miren a la cara mientras hablan sin que un celular, pantalla o cualquier otra cosa nos robe la atención. Y sumado a eso, vemos nuestra vida solo en pequeñas imágenes que solo nos generan ansiedad, dolor, desesperación y sentimientos de fracaso.

Pero podemos aprender de que el apóstol Pedro no solo se quedo en la entrada de la tumba sino que entro y “contemplo, considero lo que había adentro,  vio con interés y atención y eso le ayudo llegar a un conocimiento de que su maestro había resucitado.

Recordemos que después de que Jesús fue puesto en la tumba 62 …los jefes de los sacerdotes y los fariseos se presentaron ante Pilato. 63 —Señor —le dijeron—, nosotros recordamos que mientras ese engañador aún vivía, dijo: “A los tres días resucitaré.” 64 Por eso, ordene usted que se selle el sepulcro hasta el tercer día, no sea que vengan sus discípulos, se roben el cuerpo y le digan al pueblo que ha resucitado. Ese último engaño sería peor que el primero. 65 —Llévense una guardia de soldados —les ordenó Pilato—, y vayan a asegurar el sepulcro lo mejor que puedan. 66 Así que ellos fueron, cerraron el sepulcro con una piedra, y lo sellaron; y dejaron puesta la guardia.  Mateo 27:62-66 (NVI)

Pero como sabemos el sello fue roto, la piedra removida y los guardias vencidos por el terror ante el milagro de la resurrección.

¿Por que dejo Jesús las vendas en el suelo y el sudario doblado en otra aparte?

De acuerdo con la costumbre de los entierros judíos, envolvieron el cuerpo de Jesús untado con las especias en largos lienzos de lino.” 

Juan 19: 40

“Esto era prueba de resurrección, porque si alguno lo hubiera trasladado no hubiera desnudado su cuerpo. Y si lo hubieran robado, los ladrones no hubiesen cuidado de quitarle y envolver el sudario poniéndolo en un sitio diferente del de los lienzos, sino que hubieran tomado el cuerpo como se encontraba. Ya había dicho San Juan que al sepultarle lo habían ungido con mirra, la cual pega los lienzos al cuerpo. Y no creas a los que dicen que fue robado, pues no sería tan insensato el ladrón que se ocupara tanto en algo tan inútil.” (S. Juan Crisóstomo, in Ioannem, hom. 84)

Entonces el discípulo que había llegado primero a la tumba también entró y vio y creyó,

Juan 20:8

Lo que Juan vio no podía tener otro significado que la resurrección de Jesús. De eso estaba convencido. El creyó. No vio a los ángeles y todavía no había visto a Jesús, pero el testimonio del sepulcro vacío y la presencia de los lienzos y el sudario era convincente. Un poco después Tomás dijo, “Si no viere en sus manos la señal de los clavos, y metiere mi dedo en el lugar de los clavos, y metiere mi mano en su costado, no creeré” (20:25), pero aun antes de ver a Jesús Juan ya estaba convencido de la resurrección.

Te invito a mirar con atención a tu alrededor el día de hoy, es probable que encuentres muchas razones para creer. 

Te invito a contemplar. Contempla lo asombroso que es el día que tienes frente ti. Considera, no des por hecho las cosas, no pierdas tu capacidad de asombro, recuerda que solo aquellos que son como niños podrán entrar en el reino De Dios  Mira con interés y atención, Esto es clave, cuando estes en un lugar, cuando hables con alguien, pon todo tu interés, mira a los ojos, haz preguntas, se curioso, mira los detalles. Y la meta de todo esto es llegar a un conocimiento mas profundo de lo que estas contemplando. 

Esto ayudo a la fe de los discípulos, también puede ayudarte en tu búsqueda por resurgir.

El mensaje de la resurrección también puede sanar tu mirada y llenarte de fe.

Bendiciones.

Desafiante

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Sucedió mientras salí a correr por la mañana. Ahí estaba ella gritándome que la mirara, gritándole a todo el mundo que las probabilidades pueden ser desafiadas.

Esa pequeña pero hermosa flor que crecía en el pavimento me dejó una gran lección: la de tener una vida desafiante. Una vida que ponga en entre dicho las ideas y costumbres que muy cómodamente aceptamos en nuestra sociedad pero que nos limitan y secan el alma.

Cualquiera podría pensar: “¡el concreto no es un lugar donde una flor puede crecer!”, así es, pero a algo verdaderamente vivo no lo puedes detener. Es probable que esta flor sólo durará un día pero si su propósito era el de recordarme que nunca dependa de la lógica, ni de las leyes que existen en la mente de otros, ni de las experiencias ajenas y que cada vida es única, hermosa y tiene un propósito, entonces aquella flor cumplió su misión. Estoy convencido de que el blanco y el rojo de esta flor nunca habían destacado tanto como en aquel momento, creciendo en medio de lo imposible.

Muchos de nosotros nos quejamos de no haber crecido en el lugar ideal, que no fuimos a la escuela correcta o que no fuimos criados por la familia adecuada como para alcanzar grandes logros. Deja que esta flor te diga, lo que por el simple hecho de estar vivo, a lo que tienes derecho: a la grandeza. ¿Suena a autoayuda, a superación personal barata? No lo sé. Lo que sí se es que nuestra vida es corta y pasajera. La biblia es clara en eso:

porque:

Toda carne es como hierba

y toda la gloria del hombre como flor de la hierba.

La hierba se seca y la flor se cae;

1 Pedro 1:24

 

Pero también son claras las promesas que Dios tiene para aquellos que buscan algo más que morir de aburrición cada día. Aquellos que en sus corazones saben que hay algo más que conformarse con seguir la dirección de toda la gente, algo más que las modas y las creencias de que conformarse con la vida que tienes es más que suficiente.

En Romanos 2:6-7 (NVI) el apóstol Pablo nos dice que: Dios «pagará a cada uno según lo que merezcan sus obras». Él dará vida eterna a los que, perseverando en las buenas obras, buscan gloria, honor e inmortalidad.

¿Qué estás buscando tú en el tiempo que se te ha dado llamado vida? ¿Anhelas gloria? ¿Estás en busca de honor? ¿Piensas cada día en la eternidad? Mucha gente sí lo hace, solo que lo busca en lugares equivocados como el reconocimiento de las demás personas. Otros buscan el honor en títulos y nombramientos hechos por otros seres humanos. Otros más desean encontrar la eternidad en ser recordados por sus logros. La triste realidad es que todo esto sigue siendo vana ilusión, seguimos siendo la flor que se seca por la tarde.

Reconozco mi hambre de esta búsqueda en mi corazón. Tengo un gran hambre de buscar gloria, honra e inmortalidad. Ahora sé dónde puedo encontrar lo que mi alma está buscando.

Dios me ha prometido:

Yo, el Señor, Dios de Israel, lo afirmo. Yo honro a los que me honran, y humillo a los que me desprecian. 1 Samuel 2:30 NVI

¿Qué puedo hacer con algo tan claro? ¿De dónde viene la verdadera honra? Es interesante que en el vocablo hebreo de la palabra honra el significado es: preferir y enaltecerse. ¿En verdad deseo que los hombres sean los que me prefieran o me enaltezcan o que sea Dios mismo el que desee honrarme? La respuesta es sencilla.

¿Qué hay de la gloria? Jesús fue muy claro cuando declaró:

¿Cómo podéis vosotros creer, pues recibís gloria los unos de los otros y no buscáis la gloria que viene del Dios único? Juan 5:44

En todos lados incluyendo los círculos cristianos buscamos cosas que nos provean cierta gloria, reconocimiento y autoridad. Pero ¿cuál es la gloria que deberíamos desear? Jesús lo dejó muy claro: ¡la gloria que viene de Dios! Para eso existe una palabra que no debemos olvidar: Shekinah.

¿Qué es Shekinah?

Shekhináh (שכינה – transliteraciones alternativas Shejiná, Shekinah, Shechinah, Shekina, Shechina, Schechinah)

Es la palabra en español para la traducción del hebreo que significa la gloria o radiancia de Dios o presencia de Dios. Es derivado del verbo Hebreo ‘sakan’ o ‘shachan’ – que significa morar o residir, y se usa para denotar la habitación o morada de Dios, especialmente en el Templo de Jerusalén.

En hebreo rabínico antiguo, la palabra se usa con frecuencia para referirse a los nidos y a la costumbre de las aves de habitar en ellos. De la misma manera, en el pensamiento judío clásico la Shejiná se refiere a a la habitación o morada de la presencia divina, hasta el punto de que en la proximidad a la Shejiná se percibe con mayor fuerza la comunión con Dios.

Cuando pude comprender esta definición, mi visión de mi búsqueda de gloria cambió completamente. La mayor parte del tiempo había buscado la aprobación de los hombres, los honores y reconocimiento de aquellos a mi alrededor. Pero con el tiempo me di cuenta de que eso me dejaba más y más vacío porque no dejaba que la presencia de Dios gobernara mi vida. Vacío al no honrarlo realmente por que mis ojos estaban puestos en la creencia errónea de que si recibía honra de mis semejantes quería decir que iba por buen camino.

¿Qué tiene que ver esto con una vida desafiante? TODO.

El resultado de buscar la honra y gloria que viene de Dios desafía a todo aquel que no lo hace. Una vida así pone en tela de juicio toda creencia incluyendo a la cristiana que promueva el temor a los hombres más que a Dios.

Jesucristo tuvo la vida más inspirante y al mismo tiempo desafiante de todos los tiempos. Él nos sigue desafiando con sus enseñanzas. Su vida fue y sigue siendo provocadora. Es la flor que crece entre el concreto mientras todos quieren crecer en una maceta porque la lógica dice que sólo ahí o en el campo se pueden lograr crecer.

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Jesús nos desafía a vivir de otra manera, una por la que tal vez pongas en riesgo tu propia vida, una manera en la que no todos entenderán por qué eres como eres. Pero será sin duda la vida a la que Dios honrará, llenará de gloria y otorgará inmortalidad para vivir para siempre con Él.

En Isaías 43:19 Dios quiere dejarnos saber con claridad lo siguiente:

¡Voy a hacer algo nuevo! Ya está sucediendo, ¿no se dan cuenta? Estoy abriendo un camino en el desierto, y ríos en lugares desolados.

En pocas palabras, Dios mismo, por amor a nosotros desafía la lógica y la costumbre, y Él quiere que nosotros también lo hagamos. Si Él abre camino en el desierto y crea ríos de la nada ¿que crees que hará Él contigo y conmigo si decidimos creerle a Él?

 

Aquella pequeña flor me dejó claro que Dios sigue cumpliendo sus promesas.

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Deja qué duela!!!

Deja que duela!!! Eso es los que me decía a mi mismo mientras corría hoy por la mañana. Hoy rompí mi propia marca de distancia y de tiempo. Pero justo unos kilómetros antes de lograrlo las piernas comenzaban a doler, mi mente me decía ya llegaste lo suficientemente lejos hoy, ya quemaste bastantes calorías, ya te duelen las piernas, ya déjalo!
Pero otra parte de mi decía: Deja que duela! Nunca sabrás de lo que eres capaz ni los límites que eres capaz de sobré pasar si no dejas que duela!

Hoy te pregunto ¿qué son las cosas en tu propia vida que duelen y que buscas ocultarlas, evadirlas y dejarlas para después?, ¿qué sucede después de que haces casó a la idea de dejar para después aquello que duele? Tal vez sea esa plática dolorosa con una persona que te lastimo. Tal vez hacer esa llamada que te llena de miedo hacer pero que puede abrir puertas a nuevas oportunidades en tu vida. Tal vez sea acercarte a la persona que amas o te interesa y afrontar el dolor que causa la timidez o el temor a no ser correspondido.

Como sea siempre habrá un dolor que afrontar.

Cuando el hijo de Dios vino a la tierra y clamaba a su Padre en oración que no quería morir en la cruz. Decía: «Abba, Padre, todo es posible para ti. No me hagas beber este trago amargo, pero no sea lo que yo quiero, sino lo que quieres tú.» Marcos 14:36

La Biblia no habla de última respuesta de Dios, los predicadores decimos que Dios guardo silencio. Pero ¿qué paso en aquel huerto que hizo que Jesús se levantará transformando su miedo en una inquebrantable voluntad de enfrentar la cruz? La oración fue el secreto, decimos todos. Y lo creo profundamente! Pero ¿cuantos cristianos pasan tanto tiempo orando sin salir transformados? Siguen cargando el mismo miedo al dolor y sufrimiento que los discapacita para tomar decisiones valientes y arriesgadas.

Hoy solo pienso una cosa. Sería posible que en lo más profundo del corazón de Jesús, Dios hubiera hablado diciendo en forma de un susurro: “Deja que duela” ¡Deja que duela, esta bien, al final lograras la meta! ¡La meta vale la pena. Deja qué duela!

No se sí fue así. Pero ciertamente Jesús no huyo de la cruz y la enfrento. A pesar del dolor que eso significaría.

Hoy muchas personas se dicen creyentes o cristianas, pero no les gusta enfrentar el dolor. El dolor de estudiar y prepararse más, pero eso si quieren mejores oportunidades de vida. Muchos huyen al dolor de enfrentar conflictos, pero si quieren tener amigos y personas que los amén incondicionalmente. Pastores quieren grandes y mejores iglesias pero evitan el dolor de ser más como Jesús.

En fin, hoy si existe algo que crees que nunca lograrás o vives lleno de límites, tal vez es hora de escuchar esa voz de ti que te dice: “Deja que duela y sigue adelante”.

Apocalipsis 21:7 El que salga vencedor recibirá todo esto como herencia; y yo seré su Dios y él será mi hijo.