¿Criticos o Consejeros?

criticar

Una de las enseñanzas mas poderosas que he aprendido a través de 18 años de servir a otros en el rol de liderazgo es el de el poder de la CRITICA.  Si, la critica.

No me refiero al acto malvado de murmurar a las espaldas de los demás, ni de juzgar de manera subjetiva y cobarde a las personas o a las situaciones.

Me refiero a la acción de señalar actos, formas, sistemas y cualquier otra cosa que resulta ofensiva, dañina, destructiva o pecaminosa.

Actualmente una de las cosas que mas valoro a mi alrededor es la crítica y a mis críticos. No digo que sea fácil escucharlos, pero siempre he aprendido algo valioso de ellos. La critica me ha llevado a enfrentar mi orgullo mas escondido, mi oscuridad mas profunda. Como líder he comprendido que la forma en que responda a la critica es de vital importancia. Pero también he aceptado que saber criticar es todo un arte que necesita ser aprendido, sobre todo en los círculos cristianos donde este acto es un tanto cuanto incomprendido y hasta condenable.

Hablemos entonces al respecto:

Culturalmente no estamos preparados para criticar ni para aceptar la critica. Pero cada día estoy mas convencido que este es el momento de aprender a hacer critica, aprender a ser críticos y aprender a como aceptarla en nuestras vidas, trabajos y ministerios.

Por lo que he visto a través de los años en un contexto cristiano las opiniones respecto a la critica están divididas. Algunos afirman que la crítica es necesaria, que la crítica es constructiva, que es necesario criticar, etc. Los contrarios afirman que no debemos criticar, que la crítica es negativa, que pocas veces edifica, que no podemos hablar en términos negativos de otros hermanos, y menos tratándose de predicadores, líderes y pastores. Un versículo de apoyo para el primer grupo puede ser 1 Corintios 2:15 a. “El espiritual juzga todas las cosas”; un versículo de apoyo para el segundo grupo Mateo 7:1No juzguéis, para que no seáis juzgados”.

Criticar o no criticar. Decir lo que pienso o quedarme callado y orar. Decirle al hermano cuales fueron los errores que cometió o quedarme callado y dejar que siga diciendo y haciendo algo que no está bien. Estas son disyuntivas en las que algunos nos encontramos, por un lado queremos decir algo al respecto, por otro encontramos un sistema que no permite sugerencias, comentarios, críticas.

Quiero preguntarte ¿Qué entiendes por criticar? Para muchos criticar es hablar mal de otra persona, comentar con otros los errores de otras personas, mencionar lo malo, etc. Considero que esta definición errónea es la que nos tiene en problemas, es esa carga negativa que de entrada le podemos a esta palabra lo que no hace estar a favor o en contra de la crítica.

Cuando somos inseguros, orgullosos o inexpertos en asumir por ejemplo roles de liderazgo es muy común malinterpretar la critica como un ataque personal, como un pecado, y terminar diciéndole a la persona que realiza la critica cosas como:

  • “No sabes amar”,
  • “Debes tener fe y esperar a que Dios se haga cargo”.
  • “No deberías sentirte de esa manera”.
  • “Tu también tienes cosas que cambiar”.
  • “No puedes hablar así del ungido de Dios”.
  • “Juzgar es un pecado”.

Ciertamente no podemos negar que en ciertas circunstancias la critica se realiza de forma totalmente negativa y destructiva. Pero no por eso podemos generalizar que toda ella es un acto negativo en si mismo.

Criticar o no criticar. Algunas definiciones:

  • Etimológicamente la palabra crítica (la acción de criticar) está derivada de la palabra criterio, misma raíz, kri, en su objeto de discernir la verdad evidenciando, previamente, la falacia o el error. Cuando mas críticos nacen de un sistema es porque mas personas se dan cuenta que algo esta fallando.
  • Crítica positiva (constructiva) La crítica constructiva es la que propone nuevas soluciones a los problemas o defectos que se expongan en la crítica. Utilizar la crítica constructiva puede tener efectos muy positivos en un equipo de trabajo o en cualquier grupo de personas que se reúnen por un objetivo común. Sin embargo, será indispensable que el que reciba la crítica no lo vea como algo personal, sino como algo que beneficiará al equipo de trabajo. Asimismo, para que pueda funcionar exitosamente, se requerirá por parte de los individuos involucrados entre otros: altura intelectual, visión de la problemática actual y futura, des-personalización, unidad de dirección y humildad por parte de todos los involucrados. La crítica constructiva es además una forma de criticar el trabajo de otros.
  • La crítica destructiva se dirige a la persona, a la identidad de la persona, mientras que la retroalimentación va dirigida a la conducta o el comportamiento. No es lo mismo decir “eres tonto”, que decir “has hecho una tontería”. En el primer caso implicamos a toda la persona, mientras que en el segundo caso estamos hablando de una conducta determinada.
  • La crítica negativa busca culpabilizar, mientras que el feedback quiere encontrar soluciones. No es lo mismo decir “arrepiéntete de lo que has hecho, de las consecuencias de tus actos” y dejarlo solo ahí, que decir “qué puedes aprender de tu error, cómo puedes hacerlo mejor la próxima vez”.
  • La crítica negativa es general, mientras que la retroalimentación es concreta, específica. La crítica negativa utiliza generalizaciones (“lo has hecho todo mal”), mientras que el feedback es muy específico (“has accionado la palanca equivocada”).
  • La crítica negativa se centra en el pasado, mientras que la crítica positiva se centra en el futuro. Importa lo que pasó, pero importa más cómo nos va a servir esto en el futuro.

1 Corintios 2:15 (NVI)  …el que es espiritual lo juzga todo…

Mateo 7:1  (NVI) No juzguen a nadie, para que nadie los juzgue a ustedes.

A simple vista parece que la biblia puede o contradecirse porque parece que habla de la misma acción. Pero profundicemos un poco mas.

En Mateo 7:1 la palabra utilizada es κρίνω, que significa no solo juzgar, sino también pensar, acordar, condenar, decidir, determinar; y en 1 Corintios 2:15 la palabra utilizada es  νακρίνω que significa escrudiñar, discernir, investigar, observar detenidamente.

 Abre tu boca, juzga con justicia,

Probervios 31:9

Podríamos entonces decir que criticar es valorar un hecho. Mientras que juzgar es proferir una condena sobre la persona o una situación. En este ultimo aspecto solo Dios puede juzgar.

Algunas características importantes con respecto a la critica:

  • Debe ser una valoración objetiva y fundada al respecto de lo que se critica. Un gran error es generalizar (“todo esta mal”, “todos tienen la culpa de lo que pasa”, “siempre han sido así las cosas”, “nunca cambian”) y ser dominado mas por las emociones y eso nos lleva a ser completamente subjetivos y sin bases en nuestros argumentos.

¿Quieres criticar correctamente? ¿Quieres ayudar a las personas que critican algo de ti, de tu organización o dentro de tu familia?

Uno de los aspectos en que como coach ayudo a las organizaciones y ministerios cristianos es a contestar la siguiente pregunta: ¿Cómo ayudar a los críticos a convertirse en consejeros?

Como hemos visto es muy fácil descartar a una persona que expone sus criticas. No importan si las esta haciendo de una manera negativa, llena de emociones y hasta pareciera contradictoria. De verdad ¡No importa! Lo realmente importante es preguntarme ¿cómo ayudo a esta persona para que su critica sea constructiva y se vuelva mi “asesor”? Muchos lideres pierden tantas oportunidades de hacer sentir a su gente como personas realmente importantes, maduras, capaces y llenas de buenas intenciones. En lugar de eso el orgullo, la inmadurez y la incompetencia hace que alejemos a la gente, la lastimemos y hasta la perdamos solo por no haber tenido la capacidad de escuchar verdaderamente y generar una conversación sana que nos lleve a sacar lo mejor de nosotros mismos.

Pero volviendo a nuestra pregunta de cómo volver una critica un maravilloso consejo, y a nuestros críticos en aliados y asesores poderosos, la respuesta es la siguiente:

  1. Descubrir el propósito positivo oculto tras la critica,
  2. Asegurarse de que la intención positiva este formulada (encuadrada) en términos positivos, y
  3. Convertir la critica en una pregunta, a ser posible formulada en torno a Cómo.

Ejemplo:

¿cuál es tu critica o tu objeción?

  • “Este plan nunca funcionara”.

¿cuál es el valor o la intención positiva que hay detrás de esta critica? ¿qué es lo que tratas de conseguir o preservar a través de tu critica?

  • “Dedicar mis esfuerzos a lograr objetivos que sean alcanzables y oportunos”.

Averiguada la intención ¿cuál es la pregunta sobre el COMO que hay que formular?

  • “¿cómo puedes estar seguro que de este plan atiende a las cuestiones necesarias para alcanzar el objetivo de forma adecuada?”

 

Algunas creencias que una persona que escucha criticas necesita tener:

  • La persona a la que estoy escuchando es inteligente
  • Se encuentra en su propio “Viaje del Héroe”
  • Esta persona puede resolver sus propios problemas, a condición de que pueda pensarlos de cabo a rabo.
  • Lo mas importante que necesita ahora mismo es mi presencia y mi plena atención.
  • Esto es lo mas importante que yo podría estar haciendo ahora mismo.
  • Mi tiempo empleado en escuchar esta persona es valioso y no será en vano.
  • Lo que esta persona tenga que decir también me enriquecerá a mi.
  • Nada es aleatorio. Todo detalle es significativo.
  • Todo es una metáfora de alguna otra cosa.
  • Me siento generoso y agradecido hacia esta persona.

¿Es fácil hacer algo así? Considero que fácil no, pero si muy constructivo, espiritual, nutritivo y edificante.

Siempre que tengas la duda de que hacer, si criticar o no, piensa como eran visto los profetas que “criticaron”, y señalaron los actos malvados tanto del pueblo de Dios como de sus lideres.  Cuando Jesucristo mismo llamo “Raza de víboras” a los dirigentes religiosos o “zorra” al propio rey Herodes. Cuando Pablo señalo la tibieza y el mal uso de los dones a la iglesia de Corinto. Me imagino que nada de esto fue agradable, pero si necesario.

Pero el otro lado es que cuando Jesús fue criticado, cuando Pablo lo fue, podemos aprender muchísimo de sus actitudes al responder a las criticas.

Así que tanto a la hora de hacer criticas como de recibirlas tengamos en mente las palabras del apóstol Pablo:

No salga de vuestra boca ninguna palabra mala, sino sólo la que sea buena para edificación, según la necesidad del momento, para que imparta gracia a los que escuchan.  Efesios 4:29  (LBLA)

Dios les bendiga y espero sus comentarios.

Evangelismo 3.0 ¿Lo comprendes?

El video que verán a continuación es un claro ejemplo de la realidad en la que vivimos. Las cosas cambian a una velocidad que cuesta mucho trabajo comprender. Los tiempos donde la información fluía a cuentagotas y que habría de buscarse sólo en algunos lugares determinados y especiales, ha terminado; ahora cualquier persona que tenga en sus manos un teléfono inteligente tiene el acceso a una ilimitada fuente de información que sólo puede compararse a destapar un hidrante contra incendios y tratar de tomar agua del mismo.

Como ministro cristiano me hago este tipo de preguntas: ¿Cómo podemos ayudar a evangelizar a esta generación sino logramos entenderla? ¿Solamente invitarlas a reuniones o estudios bíblicos?

En el cristianismo actual -sobre todo quienes desempeñamos el papel de pastores y siervos- debiéramos de comprender mucho mejor palabras como “conectividad”, “fluidez”, “cambio generacional”, “engagement”, “movilidad”, “libertad”, “social network”. No quiero decir que las tendencias de nuestros días tengan que cambiar el mensaje del evangelio, ni siquiera influirlo, pero si poder decir junto con el apóstol Pablo:

20 Cuando he estado entre los judíos me he vuelto como un judío, para ganarlos a ellos; es decir, que para ganar a los que viven bajo la ley de Moisés, yo mismo me he puesto bajo esa ley, aunque en realidad no estoy sujeto a ella. 21 Por otra parte, para ganar a los que no viven bajo la ley de Moisés, me he vuelto como uno de ellos, aunque realmente estoy sujeto a la ley de Dios, ya que estoy bajo la ley de Cristo. 22 Cuando he estado con los que son débiles en la fe, me he vuelto débil como uno de ellos, para ganarlos también. Es decir, me he hecho igual a todos, para de alguna manera poder salvar a algunos. 23 Todo lo hago por el evangelio, para tener parte en el mismo.

1 Corintios 9:20-24  (DHH)

Un gran problema de muchísimos predicadores alrededor del mundo es no buscar presentar el mensaje de Cristo de una manera que pueda ser comprendido por las generaciones actuales. Esta es la razón por la que las iglesias literalmente están envejeciendo. ¿Por qué las predicaciones de Jesús no pasan de moda? Por que la base no son las historias que Él conto: Un sembrador, pajarillos, tesoros, reyes y siervos, cenas y fiestas de bienvenida. El centro de todas esas parábolas era que representaban verdades eternas. Un reto que el cristianismo histórico siempre ha enfrentado es lo que yo llamo “la obsesión con la presentación”. Es posible llegar a sentir que tenemos que enseñar las mismas cosas cada vez de la misma manera porque sino le fallamos al mensaje. Soy fiel creyente de apegarnos al texto bíblico ya que mi fe es que es la Biblia es la Palabra de Dios. Pero lo que veo en la misma biblia es como Dios mismo se presentaba de diferentes maneras todo el tiempo, con tal de tener cercanía con su creación mas preciada: el ser humano.

Como sabemos, Jesucristo fue y es la revelación total de Dios. Pero aún en los inicios de la joven iglesia cristiana en el primer siglo Pablo volvió a decir: 16 Por eso, nosotros ya no pensamos de nadie según los criterios de este mundo; y aunque antes pensábamos de Cristo según tales criterios, ahora ya no pensamos así de él.  (2 Corintios 5:16) ¿qué quería decir el Apóstol con estas palabras? Era obvio que muchos en aquellos días se podían jactar de haber conocido a Jesús en persona. Pablo era el único Apóstol que no camino con Jesús cuando Él estuvo en su cuerpo mortal, pero Pablo conoció al Jesús resucitado. Tal vez Pablo no conoció al galileo que usaba barba y sandalias, pero si conoció a uno que lo dejo ciego tan solo de verlo. No hablo con el hombre que usaba barba y le decían Maestro. Pero si escucho la voz que provenía de una luz majestuosa que ordeno al duro fariseo ir a pedir ayuda a un discípulo llamado Ananías. (Hechos 9:1-19)

Es por demás decir que Pablo nunca repite ninguna de las enseñanzas de Jesús en sus cartas, ni menciona sus parábolas como lo harían los evangelistas. El antiguamente llamado Saulo predico del Jesús que él conoció: Resucitado, poderoso, sin limites, transformador. Obviamente Pablo predico el evangelio de Cristo, su mensaje favorito era “anunciar a un Cristo crucificado” (1 Corintios 2:2,8). Pero eso no evito que llegara a los lugares que los mismos apóstoles no pudieron llegar como hablar con los estudiosos griegos, o con gobernadores y hasta pedir audiencia al mismo emperador romano.

Pablo era la siguiente generación, él entendía el idioma, las formas, las costumbres y usaba muy bien los recursos a su alcance. Su impacto es irrefutable.

Pero las generaciones cambian ¿Quiénes serán los próximos Pablos? ¿El Jesús que tú conoces es capaz de impactar esta generación? ¿Hablamos el lenguaje de nuestros jóvenes al igual que el de las personas de nuestras propias generaciones? ¿Tomaremos ventaja con valor de los recursos a nuestro alcance?

Espero que si!