DUDAS VS CONVICCIONES

DUDAS VS CONVICCIONES

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“Toda conclusión es una expresión del cansancio del pensamiento. Del cansancio por seguir preguntando. Cada respuesta es una plataforma para seguir preguntando”.

Blas Pascal, siglo XVII

¿Has sentido la enorme necesidad de que algo tiene que cambiar a tu alrededor?, ¿Necesitas reinventarte, renovarte o simplemente hacer cambios que te ayuden a ti o a tu organización a moverte hacia delante? Si tu respuesta es un rotundo si, no estas solo; somos muchísimos los que deseamos lo mismo. Son muchos los lugares donde la iglesia cristiana de nuestros días clama desesperadamente por renovación. Pero esto no será posible hasta que los individuos que conforman las iglesias, familias y cualquier sistema logren reinventarse primero a si mismas.

He descubierto que la principal razón de la falta de cambio en nuestras vidas son nuestras propias convicciones. ¿Lo habías pensando alguna vez de esta manera? Yo no, hasta ahora.

Una convicción se define como la certeza que tenemos acerca de algún tema en particular. En el campo del coaching se le llama una creencia. La Real Academia Española (RAE) define a la creencia como el firme asentimiento y conformidad con algo. 

La creencia es la idea que se considera verdadera y a la que se da completo crédito como cierta.

*Es importante dejar claro que este post no trata de creencias doctrinales sino de las ideas (convicciones) que damos por ciertas y que aunque las practiquemos en un contexto cristiano pueden ser nuestro principal limite para crecer en nuestra propia fe y en nuestras vidas. Después de esta aclaración, continuemos:

 Con esto en mente debemos comprender que existen creencias que nos ayudan a crecer y nos llevan hacia delante en nuestra vida. Pero existen otro tipo de creencias que nos encadenan y nos limitan. A ellas se les conocen como creencias limitantes. Para profundizar mas en este tema te invito a leer mi post titulado Creencias limitantes.

Si en el pasado algo funcionó es muy común pensar que siempre va a funcionar, así que sin querer, condenamos a las nuevas generaciones a practicar las mismas cosas una y otra vez. Aun nosotros mismos internamente estamos aburridos y algo nos dice que debemos cambiar pero el recuerdo agradable de los éxitos pasados y el miedo al fracaso si intentamos algo diferente nos encadena al mismo sitio. El problema es que cuando permanecemos mucho tiempo sintiendo que algo debe de cambiar pero no hacemos nada solo es cuestión de tiempo para que esa pequeña voz comience a morir y entonces terminar por aceptar el estado de cosas del cual una vez queríamos cambiar o salir de el.

Una de las cosas que mas disfruto de mi trabajo en una sesión de coaching es ver la mirada y los gestos de una persona cuando comprende cuales son sus creencias limitantes. Ayudar a otros a ser conscientes es como podría resumir mi labor.

Pero entonces, si ya comprendí que puedo estar viviendo bajo ciertas convicciones que no me dejan crecer ¿Qué debo hacer?

 ¡DUDA! Haz preguntas, muchas preguntas. Aprende a indagar.

Comúnmente damos un alto valor y respeto a las personas que tienen convicciones firmes, y muchas veces menospreciamos y hasta rechazamos a las personas que están llenas de preguntas y dudas.

Pero la realidad es que si queremos crecer, renovarnos y tener espacios llenos de innovación entonces necesitamos promover una cultura donde las dudas y las preguntas fluyan libremente. Sin prejuicios ni temor.

El apóstol Pablo nos da un gran consejo al respecto:

Examínense para saber si su fe es genuina. Pruébense a sí mismos. Sin duda saben que Jesucristo está entre ustedes; de no ser así, ustedes han reprobado el examen de la fe genuina.

2 Corintios 13:5 (NTV)

 Aquí el llamado es a examinarnos. ¿Qué encontramos en un examen? Preguntas, preguntas y mas preguntas.

Aprender a realizar las preguntas adecuadas es una herramienta poderosa para descubrir si mis convicciones realmente me están llevando a mi meta final: Jesucristo. O si mas bien estoy siendo reprobado sin siquiera saberlo.

Por otro lado, para que una organización se reinvente a sí misma es preciso que ponga en tela de juicio sus supuestos, visiones, estrategias e identidades básicas. Esto solo se logra dudando de su forma de hacer las cosas, preguntándose mucho y todo el tiempo como poder innovar. El problema es que nos apegamos emocionalmente a todos esos elementos y esto termina dificultando los cambios. Como el ejemplo que Daniel Goleman, nos ofrece en su libro “Inteligencia Emocional”, al referirse a la importancia de cuestionar nuestras convicciones al nivel de una organización:

Schwinn era el principal fabricante estadounidense de bicicletas desde mediados de 1950 hasta la década de los setenta. Schwinn, que era una empresa familiar, tardó demasiado tiempo en responder al boom de las nuevas tendencias del motocross y la mountain-bike que tuvo lugar durante la década de los ochenta donde las bicicletas eran hechas de un material mas ligero que el acero durable pero pesado de Schwann, en consecuencia, la competencia extranjera en el nuevo mercado de las bicicletas para adultos, arraso a la marca estadounidense. Los directivos de la empresa, indiferentes al cambio en las tendencias de los usuarios de bicicletas del mercado americano, fueron incapaces de reinventar la compañia. Uno de los ejecutivos de ventas llegó incluso a despreciar las nuevas bicicletas superligeras comentando irónicamente: «¿pero esta bicicleta te llevará a ti o deberás cargarla tú a ella?».

De este modo, los distribuidores extranjeros de la empresa como Giant Bicycles, de Taiwan, a la que Schwinn había encumbrado sin quererlo, pasaron a engrosar las filas de acreedores que en 1992 terminaron llevando a Schwinn a la bancarrota.

Los líderes de Schwinn tenían la convicción de que las bicicletas que le habían dado tanto éxito y el material con el que estaba hechas siempre gustarían y su falta de hacer preguntas tales como: ¿Qué nuevos materiales existen hoy?, ¿Qué necesitan nuestros clientes? Y ¿Habra otra forma de hacer las cosas? Llevo a esta exitosa empresa al desastre.

Pero en las iglesias y a nivel personal sucede lo mismo. Por ejemplo uno de los pecados mas destructivos que corrompen las comunidades cristianas es el chisme. Chisme e intriga disfrazado de la convicción de “te cuento esto para que ores por tal hermano” son un fuego destructor y limita el crecimiento. Como ministro cristiano casi no hay una semana sin que reciba una llamada de algún miembro bien intencionado de mi congregación pidiendo que hable con otro miembro que esta comportándose de forma inadecuada. Pero he encontrado que si la persona que ha visto a la otra persona actuando mal no es la que se lo dice primero, yo termino envolviéndome y aceptando un chisme o rumor. Y lo peor es que con estas acciones fomentamos el ir contra la voluntad de Cristo, cuando enseñó: »Si un creyente peca contra ti, háblale en privado y hazle ver su falta. (Mateo 18:15)

¿Quién debe hablarle a la persona que nos ha hecho algún daño? ¡Pues tú que lo viste! ¿Cómo debes hacerlo? En privado. Si no se arregla la situación Jesús da otras salidas, pero este primer paso es vital y saltarlo solo lleva a mucho dolor y enojo.

En la Antigua Grecia, Sócrates fue famoso por su sabiduría y por el gran respeto que profesaba a todos. A él se le atribuye un método de indagación o de búsqueda de nuevas ideas y conceptos que llevara a las personas a mirar desde otra óptica la ideas.

Un día, un conocido se encontró con el gran filósofo y le dijo: “¿Sabes lo que escuché acerca de tu amigo?”

“Espera un minuto”, replicó Sócrates. “Antes de decirme nada, quisiera que pasaras un pequeño exámen. Yo lo llamo el exámen del triple filtro.”

“¿Triple filtro?” , preguntó el otro .

“Correcto”, continúo Sócrates. “Antes de que me hables sobre mi amigo, puede ser una buena idea filtrar tres veces lo que vas a decir. Es por eso que lo llamo el Exámen del triple filtro“…

y continuó: “El primer filtro es la VERDAD. ¿Estás absolutamente seguro de que lo que vas a decirme es cierto ?”

“No”, dijo el hombre. “Realmente sólo escuche sobre eso y …”

“Bien”, dijo Sócrates. “Entonces, realmente no sabes si es cierto ó no. Ahora, permíteme aplicar el segundo filtro, el filtro de la BONDAD. ¿Es algo bueno lo que vas a decirme de mi amigo?”

“No, por el contrario…”

“Entonces, deseas decirme algo malo de él, pero no estás seguro que sea cierto. Pero aún podría querer escucharlo porque queda un filtro, el filtro de la UTILIDAD. ¿Me servirá de algo saber lo que vas a decirme de mi amigo ?”

 “No, la verdad que no.”

“Bien”, concluyó Sócrates. “Si lo que deseas decirme no es cierto, ni bueno e incluso no me es útil… ¿para que querría yo saberlo?”

 Este es un bello y perfecto ejemplo de cómo usando preguntas podemos detener creencias limitantes en nosotros mismos y a nuestro alrededor.

¿Te interesa saber más de como el coaching puede ayudarte de forma personal ó a tu organización? Estaré más que encantado de poder responder a cualquiera de sus preguntas.

Abrazos.

 

ConnectOlogy

ConnectOlogy

En medio de una sociedad altamente conectada por medio tecnológicos existe otra realidad, la de millones de individuos viviendo vidas sumergidas en la apatía, en la soledad y con la enorme necesidad de fuerza para enfrentar la realidad del día a día.

ConnectOlogy surge de la convicción de que hoy más que nunca necesitamos estar conscientes de la necesidad que todos tenemos de estar conectados con las tres áreas más importantes en nuestra vida: Con Dios, con nuestro próximo y con nosotros mismos.

Es mi deseo que esta serie de vídeos puedan ser de ayuda, inspiración y animo para cada corazón, iglesia o familia que tenga la oportunidad de verlos.

Recuerda no olvides: #conecta #comparte #comenta

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CREENCIAS LIMITANTES

CREENCIAS LIMITANTES

Creencias limitantes

 “Las creencias son órdenes incuestionadas que nos dicen como son las cosas, qué es posible y que no lo es, qué podemos hacer y que no. Configuran cada una las acciones, pensamientos y sentimientos que experimentamos.”

 

Este no es un post de corte religioso, es verdad que soy cristiano pero también soy Life Coach y al hablar el día de hoy del tema de Creencias, les anticipo que cuando uso la palabra “creencia” no estoy haciendo ninguna referencia a ningún tema de fe en términos de religión.

Pero aún como ministro y coach me interesa escribir de este tema ya que todo el tiempo trato con personas y estas personas viven con creencias que los pueden limitar en sus vidas y a la vez estas mismas personas forman familias, organizaciones e iglesias.

Uno nunca sabe si nuestros gobernantes, policías, maestros, predicadores, lideres religiosos, médicos, abogados, gerentes o cualquier persona con la que interactuemos en el día a día, son seres humanos llenos de estas ideas que llamaremos “creencias limitantes” ¿Qué significa eso? ¿Cómo ese tipo de creencias tienen impacto en mi? ¿Cómo puedo cambiar si soy alguien con vive con creencias limitantes? De esto intenta tratar este post.

 

¿Qué son las creencias?

La Real Academia Española (RAE) define a la creencia como: el firme asentimiento y conformidad con algo.

La creencia es la idea que se considera verdadera y a la que se da completo crédito como cierta.

En las palabras de Anthony Robbins, las creencias son órdenes incuestionadas que nos dicen como son las cosas, qué es posible y que no lo es, qué podemos hacer y que no. Configuran cada una las acciones, pensamientos y sentimientos que experimentamos.

Existen creencias potencializadoras y creencias limitantes. Las primeras son aquellas ideas que nos ayudan a sacar lo mejor de nosotros mismos, las segundas ponen grilletes y cadenas en nuestras manos y pies. Las creencias limitantes paralizan y lo peor es que ofrecen razones para vivir de esta manera: limitados y creyendo que eso esta bien y no podremos hacer nada al respecto.

Henry Ford decía una frase que resume muy bien este tema: “Si crees que puedes, tienes razón; si crees que no puedes, tienes razón”.

 Algunos ejemplos de creencias limitantes que nos decimos constantemente:

  • El que no tranza no avanza”
  • “Todos tienen un precio”
  • “Toda la gente miente”
  • “El que nace para maceta del corredor no pasa”
  • “Yo no nací para hablar en publico”
  • “Nunca seré un buen padre o madre”
  • “La letra con sangre entra” (¿Quién se acuerda de esta? Aouch!)
  • “Soy un tonto” (algo que muchos repiten cuando comenten un error)
  • Y muchos más etcéteras.

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¿De donde nacen nuestras creencias?

La mayoría de nuestras creencias son generalizaciones sobre nuestro pasado, basadas en las interpretaciones de experiencias dolorosas y placenteras.

Lo que pudimos o no pudimos hacer y que se transforma en una profecía para nuestro presente y futuro y con ella nos saboteamos a nosotros mismos.

En términos prácticos es cuando éramos niños escuchamos algo como: “Pedrito, tu nunca servirás para la escuela”, Cuando una madre enojada grita a su hijo: “Eres igual que tu padre” el gran drama de esta frase es cuando el padre es borracho, irresponsable, violento y alejado; por consiguiente aquella frase entra en la mente del pequeño con la posibilidad de convertirse en una profecía para su futuro. Cuando un patrón constantemente le recuerda a su empleado “Tu no sirves para nada, agradece el salario que recibes. Si tu renuncias a tu puesto nadie te contrataría”.

Estos son solo algunos ejemplos de ideas y juicios que otros tienen de alguien más. El problema viene cuando nosotros creemos ó generamos por nosotros mismos ese tipo de ideas y las aceptamos como ciertas para nuestras vidas. Es ahí cuando se vuelven creencias que limitan nuestra vida y desarrollo. Ya que esas ideas van acompañadas de emociones que la mayoría de las veces son dolorosas y por consiguiente difíciles de olvidar.

Déjenme explicar esto con una breve historia que Anthony de Mello escribió:

Cuando, cada tarde, se sentaba el gurú para las prácticas del culto, siempre andaba por allí el gato del ashram (monasterio) distrayendo a los fieles. De manera que ordenó el gurú que ataran al gato durante el culto de la tarde.

Mucho después de haber muerto el gurú, seguían atando al gato durante el referido culto. Y cuando el gato murió, llevaron otro gato al ashram para poder atarlo durante el culto vespertino.

Siglos más tarde, los discípulos del gurú escribieron doctos tratados acerca del importante papel que desempeña el gato en la realización del culto como es debido.

Cuando leo esta historia no puedo evitar preguntarme ¿Cuantos gatos (creencias) hay en mi vida? ¿Qué tal tú? ¿Cuantas cosas haces solo porque otros las hicieron por que funcionaron en su momento pero que ahora es posible que ya no sean necesarias?

No son las circunstancias de nuestras vidas las que nos configuran sino nuestras creencias de lo que significan esas circunstancias.

Si aun no ha quedado claro el poder de las creencias en nuestras vidas, pongamos atención a la siguiente historia:

Era un hombre amargado, cruel, alcohólico y drogadicto que estuvo a punto de matarse en varias ocasiones. En la actualidad cumple una sentencia de cadena perpetua por asesinato. Tiene dos hijos nacidos con apenas once meses de diferencia uno de los cuales creció para ser “justo como el papá”: un drogadicto que vivió del robo y de las amenazas a los demás, hasta que también acabó en la cárcel por intento de asesinato.

Su hermano, sin embargo, tiene una historia diferente: un hombre que educa a tres hijos, disfruta de su matrimonio y parece realmente feliz. Como director regional de una gran empresa nacional, su trabajo le ofrece desafíos y recompensas. Es una persona físicamente delgada, y no es adicto ni al alcohol ni a las drogas.

¿Cómo es posible que estos dos hombres hayan resultado ser tan diferentes después de haber crecido ambos en el mismo ambiente?

A ambos se les preguntó en privado, sin que supieran que también se le había preguntado al otro: “¿Por qué ha dirigido su vida por éste camino? Sorprendentemente ambos dieron la misma contestación:

¿En que otra cosa podría haberme convertido después de haber crecido con un padre como el mío?

Esta respuesta refleja como cada ser humano es responsable de su vida actual de acuerdo a las creencias o ideas que dirigen sus pensamientos.

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Es tan importante y aun espiritual este tema que la misma Biblia declara: “No vivan ya según los criterios del tiempo presente; al contrario, cambien su manera de pensar para que así cambie su manera de vivir y lleguen a conocer la voluntad de Dios, es decir, lo que es bueno, lo que le es grato, lo que es perfecto.” (Romanos 12:2 DHH)

En primer lugar la escritura nos aconseja a no vivir de acuerdo a criterios de este tiempo. Se define criterio como: Norma, regla o pauta para conocer la verdad o la falsedad de una cosa ó Juicio para discernir, clasificar o relacionar una cosa. En pocas palabras son ideas a las que les otorgamos poder y autoridad sobre nuestras vidas.

En segundo lugar y lo más importante es que solo cambiando tu manera de pensar, podrás cambiar tu manera de vivir. Tu manera de pensar puede llevarte a crecer, a dar, a amar, a perdonar y ayudar o por otro lado, puede también condenarte a vivir amargado, frustrado, paralizado, presa de tu pasado y del rencor.

Por ejemplo una de las creencias mas poderosas en las organizaciones, llámense empresas, familia o iglesias  es la idea de que es necesario controlar las cosas especialmente en las crisis. Muchos tenemos miedo a esta palabra: CRISIS. Así que a mayor crisis mayor control, es la creencia que reina en muchísimos lugares. Esta creencia nos limita porque por tratar de ejercer mayor control, terminamos matando o haciendo a un lado la flexibilidad o la libertad que son dos cosas donde nacen mejor la creatividad, la comunicación efectiva y la confianza.

Cuando tratamos de controlar todo: a nuestros hijos, a nuestras parejas, a nuestros colaboradores y empleados o miembros de nuestras congregaciones, entonces estamos limitando que ellos realmente crezcan y que se expandan todos los talentos, capacidades y ambiciones que cada individuo tiene por naturaleza.

Al suceder esto entonces las personas recurrimos a estrategias de supervivencia las cuales son: la necesidad de luchar, rendirse, salir corriendo ó no hacer nada. Cuando individuos están en alguna de estas 4 etapas quiere decir que algo no esta bien en el medio ambiente en que se desarrollan. Y sobre todo son síntomas de que creencias limitantes dominan sus mentes y su entorno.

Por el lado contrario, aquellos que no viven bajo la tiranía de las creencias limitantes, son personas libres para tomar riesgos, se anticipan a las cosas ya que no viven estancados en la idea que “solo existe una manera de hacer las cosas”.

Cuando tenemos la creencia de la necesidad del control entonces también estamos mandando el mensaje de que las personas (hijos, familia, empleados, miembros, etc.) no poseen la suficiente capacidad para tomar sus propias decisiones en la etapa de vida que se encuentren. Un mensaje que conscientemente no es el que queremos enviar, pero que terminamos por hacerlo al aferrarnos a esta creencia.

 

Entonces ¿Cual es la creencia correcta?

Eso no importa, lo que importa es: ¿Cuál creencia nos capacita mas?, ¿Cuál nos fortalece o nos debilita?

 

Problemática:

Una enorme dificultad con la que todo individuo u organización se encontrará en el camino de dejar las creencias limitante es que la gente se apega emocionalmente a la mayoría de elementos que producen seguridad o confort ya sea en términos laborales, familiares o de cualquier otra índole, lo cual dificulta los cambios.

 

Soluciones:

La primera es buscar creencias que nos den poder en lugar de limitarnos, las siguientes son básicas para iniciar el cambio:

 TRES CREENCIAS ACERCA DE MI RESPONSABILIDAD PARA CAMBIOS PERDURABLES:

  • Creer: “Algo tiene que cambiar”. (No es pensar que “Algo debería” o “Algo podría cambiar”. Mas bien es Algo tiene que cambiar” ¡SIN OPCIONES!)
  • Creer: “Tengo que cambiarlo” (Vernos como los responsables del cambio, para no buscar responsables o culpables afuera).
  • Creer: “Puedo cambiarlo”. (Abrirnos a la posibilidad del cambio)

 

La segunda solución es estar consciente que para que una organización o persona se reinvente a sí misma es preciso que ponga en tela de juicio sus supuestos, visiones, estrategias e identidades básicas. Y solo podemos lograrlo si nos hacemos preguntas sinceras y poderosas.

 

Cuestionar las creencias:

Si haz decidido emprender el camino del cambio, primero que nada toma papel y lápiz e identifica de forma clara las creencias que te das cuenta que te limitan, escríbelas de la forma mas sencilla posible, por ejemplo: “Yo nunca podre hablar en publico

El segundo paso consiste en contestar las siguientes preguntas de la forma más sincera posible:

  • ¿Cómo es de ridícula o absurda esta creencia?
  • La persona de la que aprendí esta creencia, ¿valdría la pena imitarla en este ámbito en particular?
  • ¿Qué me costara emocionalmente no desprenderme de esta creencia?
  • ¿Cuál será el costo para mis relaciones sino me desprendo de esta creencia?
  • ¿Cuál será el coste físico sino me desprendo de la creencia?
  • ¿Cuale será el costo financiero?
  • ¿Cuál será el costo para mi familia y seres queridos sino me desprendo de esta creencia?

 

Este tema es muy extenso pero es mi deseo que este post pueda ser de gran ayuda en tu vida, iglesia u organización. Si esto es así me encantaría saber de que manera este material a logrado ser de beneficio.

Si quieres saber más de este tema puedes dejar tus comentarios o preguntas en este post o en mi correo personal: a.machuca.z@gmail.com

 

Les deseo que tengan un ilimitado y grandioso inicio de semana.

Re-afirmate

Re-afirmate

Re-afirmate

Es alarmante el numero de creyentes dentro de nuestras iglesias que pareciera que están acostumbrados a reaccionar de dos maneras en sus vidas: Estallar de ira cuando algo no sale como ellos quieren o vivir paralizados sin la capacidad de tomar decisiones que los lleven a crecer en su fe y en las demás áreas de sus vidas.

Bienvenido a la semana 4 de nuestro #RenovationProject2014. ¿cómo han sido estas primeras semanas en tu renovación personal? No olvides pasar a compartir ya sea por Facebook o en este mismo espacio. Mil gracias por ser parte de este desafío.

Sin lugar a dudas la falta de renovación, el cansancio y la inmadurez emocional es una realidad que se encuentra en la sociedad y con consecuencias lamentables en las familias, iglesias  y centros de trabajo, pero ¿como cristiano necesito seguir cargando con esto en mi vida?

Muchas personas me preguntan constantemente como poder cambiar la cultura de su iglesia o de su organización. No son fáciles las respuestas, ni puedo decir que soy un experto en el tema pero si puedo decir con convicción que cuando logras cambiar tú, entonces automáticamente cambia también tu entorno, tus posibilidades y puertas que ni siquiera te imaginabas se abren ante tus ojos.

Lo que quiero tratar en este post es este profundo sentimiento de “ahogo” o de “asfixia” espiritual y emocional que nos impide renovarnos a la imagen de nuestro Señor.

El apóstol Pablo afirma lo siguiente: “Por tanto, no nos desanimamos. Al contrario, aunque por fuera nos vamos desgastando, por dentro nos vamos renovando día tras día”.   2 Corintios 4:16  (NVI)

Yo me pregunto ¿Renovación?, ¿Seguro Pablo? Y ¿entonces porque tenemos tantas personas en nuestras congregaciones que lucen mas como gente desgastada que radiante?

Seguramente existen muchas respuesta al respecto, pero una de las que he encontrado mas regularmente es la falta de re-afirmación en la vida de aquellos que se sienten ahogados por las situaciones dentro o fuera de si mismos. Pero que significa esto? Sencillo, afirmarse es expresar con claridad la propia necesidad o punto de vista.

¿Cuántas veces haz visto a una persona explotar de enojo? Son aquellos que alzan la voz, que lastiman verbal o físicamente a otros por no poder controlar su temperamento. Y que al final de la explosión solo queda un sabor amargo de culpa y confusión de haber hecho algo que seguramente habían prometido no hacer nunca más.

Pero del otro lado tenemos a aquellos que el enojo o el miedo literalmente los paraliza.  Son personas que no alcanzar a expresar sus verdaderas necesidades, no encuentran las palabras para hablar de sus opiniones personales, emociones, desacuerdos o puntos de vista. Son aquellos que aunque no están de acuerdo con alguna situación en la organización terminan diciendo que si a todo. Son los que salen de una reunión en la que mostraron su acuerdo con su jefe de trabajo, amigos de la escuela o lideres de su congregación, para después expresar con otras personas sus quejas amargas y su desacuerdo. Pero la pregunta es ¿por qué no expresaste lo que sentías con la persona cuando la tenías frente a ti? Vivir paralizado es tan terrible como aquellos que explotan de enojo. Estos últimos no alcanzan a controlarse y lastiman su entorno, los primeros son controlados por sus emociones y se lastiman a si mismos guardándose todo y convirtiéndose en bombas de tiempo.

Enojo

De cualquier lado en que te encuentres siempre será como vivir ahogándote constantemente, muriendo lentamente y solo saliendo a respirar por momentos para volver a hundirte en tu enojo, desilusión, amargura, tristeza o miedo.

Es seguro que si te identificas con algunas de estas dos reacciones es porque falta en tu vida re-afirmación o auto-afirmación como muchos le llaman. ¿por qué estoy tan seguro de esto? Por que yo lo viví en carne viva.

Con mas de 15 años como cristiano y aún siendo un ministro por casi una década sabia que algo no estaba bien dentro de mi, cuando por miedo a ser juzgado como rebelde, amargado o criticón terminaba por no expresar mis opiniones acerca de las cosas que veía incorrectas en otras personas y sobre todo cuando se trataba de otros lideres. Muchas veces cuando trataba de expresar mis opiniones terminaba enredando mis ideas, no me expresaba con claridad o mis emociones me dominaban de tal manera que mi conversación era fácilmente descartada como puramente emocional, inmadura o reaccionaria. Al final esa manera mía de comunicarme no me permitía que mis necesidades fueran cubiertas porque no pedía ni expresaba lo que realmente quería decir.

No afirmaba mis pensamientos ni mis emociones.

Al no afirmarme a mi mismo, obviamente terminaba afirmando algo más y regularmente era exactamente eran las cosas que me lastimaban. Por ejemplo: Muchos de los comentario que recibo a través de este blog son aquellos que preguntan como tratar con un liderazgo insensible o autoritario. Con jefes de trabajo que parece que solo saben humillar y desprestigiar o con cualquier persona que su trato es degradante hacia nosotros. Bueno, cuando estamos frente a estas personas y solos nos peleamos con ellas o por otro lado, solo nos quedamos callados aparentando darle la razón a la otra parte, entonces solo afirmamos ese tipo de conducta permitiendo que se siga permitiendo y hasta reproduciendo. Pero la meta de esta carrera llamada madurez no esto. La verdadera meta es aprender a afirmar lo que ya somos como seres humanos y sobre todo como hijos de Dios.

Es muy clara la biblia cuando  afirma que “…el fruto del Espíritu es amor, alegría, paz, paciencia, amabilidad, bondad, *fidelidad, 23 humildad y dominio propio. No hay ley que condene estas cosas.” Gálatas 5:22-23 (NVI)

Estas son las cosas que debemos afirmar en nuestras vidas. Pero hablando de nuestra humanidad también la biblia nos ofrece claros ejemplos de esto:

Jesucristo, pidió lo que pensaba y sentía sin miedo a ir en contra del eterno plan de salvación y sin temor a ser reprendido por decir una cosa tan humana como pedir no sufrir: “ Jesús se alejó un poco de ellos, se arrodilló hasta tocar el suelo con la frente, y oró a Dios: «Padre, ¡cómo deseo que me libres de este sufrimiento!” (Mateo 26:39)

Esto era lo que sentía Elihú después de escuchar la conversación de Job y sus amigos.

18 Palabras no me faltan;
el espíritu que hay en mí me obliga a hablar.
19 Estoy como vino embotellado,
como vino en odre nuevo a punto de estallar.

Job 32:18-19 (NVI)

El amigo mas joven de Job no se quedo callado cuando sintió que era hora de hablar. Las cosas que dijo fueron valoradas por Dios aunque fueron cosas que seguramente no le gusto mucho a los que las oyeron.

Por ultimo, el salmista es para mi uno de los mejores ejemplos bíblicos de afirmación. No habría lugar para transcribir tantos salmos donde el escritor es capaz de plasmar sus mas profundas emociones y pensamientos. Aunque varias no parezcan políticamente correctos. Este salmo es tan solo un ejemplo de expresar los pensamientos sin miedo a un Dios que sabe lo que realmente necesitamos:

6 No me asustan los muchos enemigos

que me tienen acorralado.

7 ¡Dios mío,

levántate y ponme a salvo!

¡Rómpeles la cara a mis enemigos!

¡Rómpeles los dientes a los malvados!

8 Dios mío,

sólo tú puedes salvarme;

¡bendice a tu pueblo!

Salmos 3:6-8 (TLA)

Es probable que muchas de nuestras ideas no sean lo mas espirituales pero necesitamos aprender a expresarlas y Dios que es el alfarero seguirá su gran obra en nosotros. Pero ¿Cómo trabajar con alguien que no alcanza siquiera a reconocer sus mas profundos pensamientos y sentimientos?

¿Qué hace que no nos afirmemos de forma madura?

Son nuestras mas profundas creencias las que evitan que logremos afirmarnos y por consiguiente renovar esa área de nuestra vida. Estos son algunos ejemplos de creencias o ideas que nos limitan a la hora de expresar nuestras opiniones o necesidades:

  • “Si quieres a alguien no puedes estar en desacuerdo con el”.
  • “Si expresas tu enojo, el afecto se perderá”.
  • “No puedes enojarte con la gente que quieres”.
  • “Un buen cristiano solo obedece”.

Estas y otras ideas evitan que nos expresemos madura y satisfactoriamente. Te animo a cuestionar cada creencia que te limite. ¿Cómo? Hazte preguntas como:

  • ¿De donde  o de quien aprendí a pensar así?,
  • La persona de la que aprendí esta creencia, ¿valdría la pena imitarla en este ámbito en particular?
  • ¿Qué me costara emocionalmente no desprenderme de esta creencia?
  • ¿Cuál será el costo para mis relaciones sino me desprendo de esta creencia?

 

Afirmarnos de forma madura

 Afirmarnos de manera inmadura es cuando tratamos de imponer nuestro punto de vista, nuestras ideas o necesidades. Esto lo podemos hacer en cualquier sitio. En la familia, en la iglesia o en el trabajo. Pero la pregunta es ¿Qué ambiente generamos cuando hacemos esto? Realmente crees que producimos confianza cuando tratamos de imponer nuestra voluntad a los demás que nos rodean. ¿Las personas a  nuestro alrededor se sentirán mas amadas y tomadas en cuenta?, ¿Realmente el Espíritu de Dios esta detrás de este tipo de actuación?

Si somos sinceros al responder a las preguntas anteriores entonces nos daremos cuenta que delante de nosotros tenemos una mejor opción: Afirmarnos de forma madura. Esto quiere decir aprender a proponer por encima de la imposición.

Aprecio tanto poder servir al lado de personas en el ministerio que no tienen nada que demostrar. Que aunque algunos de ellos son mis lideres y ejercen autoridad sobre mi vida, no hay necesidad de tener que alzar la voz, ni de imponer nada. Todo lo contrario puedo sentir total libertad para no estar de acuerdo, para expresar mis ideas sin temor a la censura o exclusión. Lo que produce un ambiente así es muy valioso. Produce confianza, amistades fuertes, amor y aprecio. Y el resultado es que las necesidades tanto personales como del grupo que estamos sirviendo pueden ser tratadas y en gran medida satisfechas.

Tips para esta semana:

  1. Haz una lista de personas a las que necesitas expresarle tus ideas, sentimientos o pensamientos reafirmándote de forma madura (Sin explotar o paralizándote)
  2. Arrodíllate a Dios y pídele valor pero sobre todo amor. ¿Por qué amor? Necesitamos aprender amar en primer lugar la verdad para expresarla, en segundo lugar amar a la otra persona para poder expresar nuestro ser sin lastimarla pero tampoco haciéndole creer cosas que realmente no pensamos ni sentimos.
  3. Escribe lo que quieres expresar. Esto es un ejercicio muy poderoso, porque cuando no estamos acostumbrados a expresar lo que pensamos y ni mucho menos lo que sentimos es muy fácil que nuestra mente nos juegue una trampa a la hora de hablar. Así que mientras afirmarte se convierte en un habito, escribe tus ideas de forma clara y ordenada y pídele a la persona que te escuche aunque tengas que leer porque es algo muy importante para ti.
  4. Deja el resultado en manos de Dios. Siempre recuerda que afirmarte al principio no será fácil, puede ser que algunos no les guste, pero lo que si ganaras será mayor confianza, fuerza interna, satisfacción y respeto.

Por ultimo, afirmarnos no solo sirve cuando nos vemos en momentos dificiles. Piensa todas las veces que haz pensado en agradecerle a tu ministro su trabajo, reconocer a tus hijos o pareja, exaltar las cualidades de alguien o levantar a tus hermanos en la fe o compañeros de trabajo, pero tal vez no lo haz hecho por algunas de cosas que hemos comentado aqui. ¡Intentalo! te aseguro que sera poderoso el resultado.

Reciban un cariñoso abrazo desde el frio y hermoso Boston. No dejen de compartir la experiencia de este desafío con otros y hagamos que la renovación personal y de nuestras iglesias se convierta en una realidad este año 2014.

Conéctate

Conéctate

Conéctate

¿Cristianos deprimidos? Esta es una realidad muy común en nuestro tiempo. Un gran síntoma de la falta de renovación diaria de aquellos que hemos decidido seguir a ese hombre llamado Jesús de Nazaret.

Saludos a todos. Gracias por seguir este proyecto. Estamos en la tercera semana donde hemos decidido que este año sea de renovación para nuestras vidas. La semana pasada compartí con ustedes una herramienta de coaching que se titula “Estrategia de vida”. La finalidad de dicho ejercicio es hacer una reflexión escrita de nuestra vida, tanto del pasado, presente y sobre todo que nos ayude en la creación de metas para el futuro.

Algo que es muy real es que después de crear una estrategia que nos ayude a ir forjando decisiones para alcanzar nuestras metas, nos encontramos ante el desafío de mantenernos motivados constantemente. ¿Pero como logramos eso? ¿Cómo mantener la motivación de renovarme día con día?

El apóstol Pablo declara una gran verdad para todos nosotros: Por tanto, no nos desanimamos. Al contrario, aunque por fuera nos vamos desgastando, por dentro nos vamos renovando día tras día.    (2 Corintios 4:16 NVI)

Es muy fácil para el pueblo cristiano terminar como un gran ejercito de huesos secos. Reuniones sin verdadera vida espiritual, caras cansadas, miradas distraídas cuando escuchan un nuevo plan para evangelizar el mundo, corazones endurecidos ante el dolor y soledad del próximo, y muchas características mas. Pero ¿esto debería ser un estado normal para los hijos de Dios? Según Pablo ¡No! Para una persona conectada con Dios, el desgaste solo será físico, el que el tiempo y la naturaleza misma reclaman. Pero no es así con nuestro interior.

El apóstol continua compartiendo: 17 Pues los sufrimientos ligeros y efímeros que ahora padecemos producen una gloria eterna que vale muchísimo más que todo sufrimiento. 18 Así que no nos fijamos en lo visible sino en lo invisible, ya que lo que se ve es pasajero, mientras que lo que no se ve es eterno.

Esto es motivación en su máximo esplendor. ¿Pero que la produce? ¿Qué es lo que este hombre que había dejado toda su comodidad, su posición y su brillante futuro podía mantenerlo enfocado, vivo y renovado cada día? Un hombre que después de su conversión dedico su vida a compartir un mensaje genial, a levantar iglesias por varios países, a sacrificar su vida entera por esta causa, aunque en muchos de los casos fue perseguido por sus propios paisanos y aun criticados por las propias iglesias que el mismo planto. ¿Cómo puede una persona mantenerse renovada por tanto tiempo a pesar del sufrimiento, decepciones, peligros y cansancio?

La respuesta es: CONEXIÓN. Pablo estaba conectado. ¿Conectado con qué? La respuesta obvia es con Dios. Pero esa conexión la decimos tener todos los cristianos. ¿Entonces porque no todos nos sentimos igual que él? ¿Si tengo una supuesta relación con Dios porque soy tan inconstante? ¿Por qué me desanimo tan rápido? ¿Por qué me siento seco por dentro?

En mi libro FIEL. Un llamado a la firmeza, comparto un fragmento  de una narración del cantautor Facundo Cabralesque que anexo a continuación, por su mensaje poderoso y revelador en cuanto al tema de la depresión, el texto dice lo siguiente:

NO ESTÁS DEPRIMIDO, ESTÁS DISTRAÍDO.

Distraído de la vida que te puebla. Tienes corazón, cerebro, alma y espíritu, entonces ¿cómo puedes sentirte pobre y desdichado?

Distraído de la vida que te rodea, delfines, bosques, mares, montañas, ríos…

NO ESTÁS DEPRIMIDO, ESTÁS DISTRAÍDO.

Por eso crees que perdiste algo, lo que es imposible, porque todo te fue dado; no hiciste ni un solo pelo de tu cabeza, por lo tanto no puedes ser dueño de nada.

Además, la vida no te quita cosas, te libera de cosas: te aliviana para que vueles más alto, para que alcances la plenitud.

De la cuna a la tumba, es una escuela, por eso lo que llamas problemas son lecciones y la vida es dinámica, por eso está en constante movimiento.

Por eso sólo debes estar atento al presente, por eso mi madre decía: “yo me encargo del presente, el futuro es asunto de Dios”.

Por eso Jesús decía: “el mañana no interesa, él traerá nueva experiencia, a cada día le basta con su propio afán”.

No perdiste a nadie, el que murió simplemente se nos adelantó, porque para allá vamos todos. Además lo mejor de él, el AMOR, sigue en tu corazón.

No encuentras la felicidad y… ¡es tan fácil!…

Haz sólo lo que amas y serás feliz. El que hace lo que ama, está bendito y condenado al éxito, que deberá llegar cuando deba porque lo que debe ser será, y llegará naturalmente.

Dios te puso un ser humano a cargo y ese eres tú. A ti debes hacerte libre y feliz. Después podrás compartir la vida verdadera con los demás. Recuerda a Jesús: “amarás al prójimo como a ti mismo”. Reconcíliate contigo, ponte frente al espejo y piensa que esa criatura que estás viendo es obra de Dios y decide ahora mismo ser feliz porque la felicidad es una adquisición, no algo que te llegará de afuera. Además, la felicidad, no es un derecho sino un deber, porque si no eres feliz, estás amargando a todo el barrio.

Si tienes cáncer o SIDA, pueden pasar dos cosas, las dos son buenas: si te gana, ¡te liberas del cuerpo que es tan molesto! “Tengo hambre, tengo frío, tengo sueño; tengo ganas, tengo razón, tengo dudas”. Si le ganas a esto; serás más humilde, más agradecido, por lo tanto fácilmente feliz; libre del tremendo peso de la culpa, la responsabilidad y la vanidad, dispuesto a vivir cada instante profundamente, como debe ser.

NO ESTÁS DEPRIMIDO, ESTÁS DESOCUPADO.

Ayuda al niño que te necesita, ese niño será socio de tu hijo. Ayuda a los viejos y los jóvenes te ayudarán cuando lo seas. Además, el servicio es una felicidad segura, así como gozar de la naturaleza y cuidarla para el que vendrá.

Da sin medida y te darán sin medida. Ama hasta convertirte en lo amado, y más aún, hasta convertirte en el mismísimo AMOR. Que no te confundan unos pocos homicidas y suicidas

NO ESTAS DEPRIMIDO, ESTÁS DISTRAÍDO

A esa distracción la llamo “desconexión”. Es impresionante el numero de personas que viven desconectadas. Son mas parecidas a maquinas que han sido puestas en modo automático.  O dime una cosa ¿Cuándo fue la ultima vez que te sentaste a saborear tu comida? No solo el acto de comer o en algunos casos de tragar. Si no realmente oler, disfrutar, saborear y agradecer por lo que tienes.

¿Cuándo fue la ultima vez que ante un conflicto con alguien pudiste mirar más allá que un enemigo?  ¿A que me refiero? Es muy fácil sentirse mal con las personas que nos ofenden pero ¿te haz dado cuenta que mucho del enojo proviene del miedo? Es posible que las personas con las que discutes están llenas de miedo, o han sido lastimadas por alguien más y no saben ni conocen otra manera de actuar ante un problema. Pero nada de eso pensamos cuando alguien nos lastima. Vivimos desconectados de las personas, de las cosas a nuestro alrededor, de la belleza de cada día y mas aun de las pequeñas cosas que suceden a nuestro alrededor.

¿por qué tenemos iglesias y organizaciones llenas de necesidades y que solo unos cuantos hacen algo? Porque la mayoría de las personas viven desconectadas de su próximo. Podemos mirar miradas tristes en alguien y pasar de largo. Otras veces vemos a alguien feliz por alguna victoria en su vida y no sentimos ninguna alegría por el o ella. Ni lo malo ni lo bueno nos mueve. “Huesos secos” caminando por los pasillos, asistiendo a reuniones, solo eso “huesos secos”. Todo por no estar conectados.

Hay dos cosas que esta semana será nuestro reto para seguir renovándonos:

1.     Conéctate con la fuente: Jesús dijo: 13 —Todo el que beba de esta agua volverá a tener sed —respondió Jesús—, 14 pero el que beba del agua que yo le daré, no volverá a tener sed jamás, sino que dentro de él esa agua se convertirá en un manantial del que brotará vida eterna.  Juan 4:13-14

Podemos llegar a ser huesos secos, porque estamos conectados más con la gente de la iglesia ó con las actividades de la iglesia ó con nuestros propios placeres, pero lo mas seguro es que no con la fuente que es únicamente Jesús. Solo él puede acrecentar nuestra fe cada día al igual que renovar nuestra alma. (Fijemos la mirada en Jesús, el iniciador y perfeccionador de nuestra fe, Hebreos 12:2 NVI)

Orar a Él, meditar en Él, escribir de Él y leer de ÉL son pasos geniales para conectarnos con la fuente de agua viva. Toda conexión fuera de él solo producirá mas sed y sequia espiritual.

2.     Conéctate con tu alrededor. Jesús es la persona más conectada consigo mismo y con su alrededor que yo pueda conocer. Si no me crees dime como una persona puede haber creado enseñanzas que hoy por hoy son paradigmas de la fe y principios inconmovibles de la vida cristiana, solo usando de ejemplo a los pajarillos, a las semillas, arboles, sembradores, flores, niños, etc. Mira cada gran enseñanza de Jesucristo y encontraras que lo único que Él hablaba eran cosas que sucedían en un día común y corriente. Pero que solo el podía ver. Al parecer nadie mas podía ver el reino de los cielos en los niños, ni en una semilla. Solo Jesús pudo mirar a Dios en una mujer que se ensucia las manos para buscar una moneda perdida, o comparar al Todo Poderoso con un hombre sucio, que olía a borrego y que si era necesario podía ir en busca de aquella oveja que se escapaba y se lastimaba, y que en lugar de desecharla la ponía en sus hombros y la sanaba de sus heridas. Jesús pudo sacar tantas enseñanzas maravillosas tomadas de su alrededor porque estaba conectado con cada cosa. Él veía el reino de los cielos en cada detalle ¿qué tal tú?

Si tienes hijos míralos a los ojos, bájate a su altura, conéctate con ellos. No los ignores, ni trates de decirles algo cuando estás mirando el televisor o tu celular. Conéctate con tu pareja. Solo así podremos ver la belleza y la grandeza del otro. Solo así veremos que del otro lado esta un ser humano que esta de nuestro lado y que también quiere y necesita ser amado. Conéctate con tu jefe  y compañeros de trabajo, déjenles saber que son mas que solo piezas de un ajedrez gigante llamado empresa, que son las personas con las que convives mas que con tu propia familia muchas de las veces y que ellos también están llenos de sueños y miedos igual que tu. Conéctate con tus hermanos en la fe, con tu pastor o líder. Recuérdales que eres un aliado en esta batalla espiritual y que como ellos van a la misma dirección

¿Cómo seria un día de tu vida si tomas la decisión de conectarte a este nivel? Inténtalo solo por 7 días y veamos que pasa.

La renovación en este año puede ser fortalecida con una sola decisión: Conéctate.

Para mi seria un enorme privilegio escuchar y leer como este desafío puede ayudar a tu iglesia y a ti mismo (a).

Quedo en espera de tus comentario y testimonios que nos enriquecerán a muchos de nosotros.

Abrazos y no olvides Conectar para renovar este 2014

Estrategia para la vida

Estrategia para la vida

Renovando Iglesias e individuos

La renovación no surge por accidente. Se necesita “intención”. La intención de cambiar, de moverte hacia delante, de dejar tu comodidad e ir por aquello que realmente hace que tus ojos brillen por la pasión que arde en tu corazón. Se que muchos no saben de lo que hablo porque vivir conformándose con lo que la vida por si sola nos da es mas sencillo. Muchos cristianos viven inconformes con su fe, con su iglesia y consigo mismos pero la misma fuerza de la costumbre hará que mueran de aburrición en sus sillas de su salón de reuniones. Pero para aquellos que anhelan y logran escuchar a sus corazones el clamor por una renovación siempre encontraran el “como” alcanzar dicha renovación.

La intención del reto #RenovationProject2014 es brindarte herramientas, reflexiones y enseñanzas que motivan y sirvan de soporte para iniciar una renovación tanto individual como también para las iglesias determinadas a ser diferentes de lo que son ahora.

El día de hoy les comparto una de las herramientas que regularmente uso en mis sesiones de coaching y discipulado cristiano. Se trata de un cuestionario que tiene el propósito de servir como una estrategia para la vida y sobre todo para este año que esta iniciando.

Te invito a que esta semana apartes un tiempo para contestar de manera honesta y decidida cada una de las preguntas que aquí encontraras.

Comparte con tus amigos, miembros de tu iglesia y cualquier persona que desee encontrar una estrategia de vida que le ayude a que este año sea un año de renovación intencionada.

1.   ¿Quién soy? Realiza una descripción de ti mismo no mayor a 10 líneas.

2.    El año pasado ¿que fue extraordinario?

3.    ¿Qué te sucedió de extraordinario en la infancia?

4.    ¿Qué quieres que suceda el resto de tu vida?

5.    Visualízate cuando tengas 70 años.

6.    ¿Cómo me siento físicamente?

7.    ¿Cuál es mi meta relacionada con mi cuerpo físico?

8.    ¿Cuáles son las acciones que emprenderé para atender mi cuerpo?

9.    ¿Con que don nací? 

10. Lista de habilidades profesionales y que te interesa desarrollar:

11. Lista de tus virtudes y lista de defectos.

12. ¿Cuál es tu meta relacionada con el conocimiento?

13. ¿Cuáles son las acciones que vas a emprender para atender esta área de tu ser?

14. ¿Cuál es tu misión?

15. ¿Cuál es el proyecto mas importante en tu vida?

16. ¿Qué hace que te brillen los ojos?

17. ¿Qué cosas haz dejado de hacer que te apasionan?

18. ¿Cuál es tu meta relacionada con tu pasión?

19. ¿Cuáles son las acciones que vas a emprender para hacer que te brillen los ojos?

20. ¿Qué emociones positivas te dan energía y cuales te las quitan?

Dan Energía:

Quitan energía:

21. ¿Cuál es tu meta en relación con tu estado de animo para este año?

22. ¿Qué acciones vas a emprender para cuidar tu plano emocional?

23. ¿Cómo te relacionas con el mundo que te rodea?

24. ¿Cuál es tu meta para relacionarte con tu mundo social?

25. ¿Qué acciones llevaras acabo en relación a…

Mi mismo:

Pareja:

Familia:

Proveedores:

Colaboradores:

Sociedad:

Dios:

26. ¿Cuáles son las 3 metas mas importantes para este año?

Metas:  1.-                            2.-                                          3.-

De cada una de ellas di si…

Es posible:

Tienes las habilidades necesarias:

Te las mereces:

27. ¿Qué metas tengo planeadas en relación con mi trabajo productivo?

28. ¿Qué metas tengo planeadas en relación con el manejo del dinero?

29. ¿Qué acciones tomare en relación con generar/distribuir riquezas?

30. ¿Cuáles fueron tus logros del cuatrimestre?

31. ¿Qué no logre?

32. ¿Qué aprendí?

33. ¿Qué tengo que corregir para el resto del año?
Contesta el cuestionario, ponlo en un lugar visible para recordar constantemente tus compromisos y aprendizajes y preparate para el post de la siguiente semana.

Invita a más amigos y miembros de tu iglesia a ser parte de este #RenovationProject2014

Abrazos desde Boston

5 cosas que aprendí cuando deje de trabajar como ministro

18 años atrás me convertí en un cristiano. 7 años después fui invitado a servir como parte del staff de ministros de tiempo completo de mi congregación. Después de 9 años de servir como ministro pagado llego el día en que deje de trabajar para mi iglesia y estas fueron las lecciones que aprendí:

1.- Definir mi identidad.

Una de mis lecciones mas valiosas que aprendí fue el tema de mi identidad. Descubrí que todos tenemos un enorme deseo de ser alguien en la vida y de hacer cosas que sean valiosas. Pero al mismo tiempo luchamos con sentimientos de soledad, duda e insuficiencia. Sentimientos que es mas fácil silenciar cuando estas ocupado haciendo muchas cosas del ministerio.  ¿Quién soy yo? ¿Qué me define? ¿Qué me hace valioso? ¿Por qué estoy aquí? Son preguntas que necesitaba responder sino quería acabar consumido por el miedo, la duda y la amargura. Cuando servía en el tiempo completo parecía que esas preguntas eran fácil de contestar:

– ¿Quién soy yo? Un ministro o líder.

– ¿Qué me hace valioso? Tener un gran grupo a mi cargo donde el ambiente sea vibrante y fructífero (que crezca en numero).

– ¿Por qué estoy aquí? Por que encontré una gran iglesia en la cual poder desarrollar mi fe y mi liderazgo.

Todas las respuestas se volvieron confusas un día después de mi salida del ministerio. Dejar de predicar, perder en un sentido la influencia que tenia y la seguridad económica que me proporcionaba un salario estable solo fueron el inicio de mi viaje de autodescubrimiento. Recuerdo las lagrimas que derrame un día en que iba con mi pequeño hijo de la mano y mientras caminábamos y sentía su manita agarrando la mía, yo lloraba de miedo y desesperación preguntándome a mi mismo: -¿qué voy a hacer ahora?  -¿Cómo voy a proveer para mi familia lo necesario para vivir?  Deje mi carrera como abogado, no se hacer nada mas que ser un ministro y ahora no tengo lo que me daba no solo seguridad económica sino también mi identidad personal y en cierto grado también espiritual. Con el tiempo comprendí que antes de responder a estas preguntas, necesitaba encontrar respuestas a las primeras preguntas que tenían que ver con mi identidad.

Esto me hace pensar en las palabras de Oscar Wilde: “La mayoría de las personas son otras personas. Sus pensamientos son las opiniones de alguien mas, sus vidas son una imitación, sus pasiones una frase de alguien más”. Creo que Wilde tiene razón porque la mayoría de las personas no estamos seguros de quienes somos.

Y cuando nos falta la verdadera comprensión de nuestra identidad no somos capaces de comprender nuestra verdadera vocación y llamado.

Así que este tiempo me llevo a comprender la importancia de mi identidad personal y como ella impactaría todo en mi vida. El apóstol Pedro tuvo una respuesta para mi en su 1er Carta: “Pero ustedes son linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido para posesión de Dios, a fin de que anuncien las virtudes de Aquél que los llamó de las tinieblas a Su luz admirable”. (1 Pedro 2:9 NBLH)

Cuando pararon todas las actividades en las que estaba envuelto, vino el silencio para repensar mi propia relación con Dios. Fue ahí donde de golpe pude ver lo que siempre estuvo frente a mi y que hasta lo predicaba muchísimas veces, pero ahora se volvía una realidad abrumadora.

Esta escritura y muchas otras me dieron respuestas mas solidas a mi vida.

¿Quién soy? Soy escogido por el mismo Dios para ser parte de algo muy especial que Él mismo diseño. Soy alguien apartado (santo) para Él y por Él.

¿Qué me hace valioso? Que le pertenezco a Dios. No son mis actividades, ni mis títulos, ni mi conocimiento, ni mis logros. Es mi pertenencia donde proviene mi valía.

¿Por qué estoy aquí? Para ser un story teller (alguien que cuenta historias) historias grandiosas de un Dios grandioso. Historias que dominen la mente de los que las escuchen y puedan tener la oportunidad de conocer a Aquel que vive en una luz admirable y nos quiere junto a ÉL – por la eternidad- .

Esto me ayudo a comprender que no necesito de una acreditación humana para vivir mi propia identidad. Al final fue mi identidad la que me llevo de nuevo a vivir el llamado de mi vida: Predicar el evangelio, ahora desde Boston.

2.- Aprender a cerrar círculos.

La biblia en el libro del Éxodo relata la sorpréndete historia de cuando Dios libero a su pueblo Israel de la esclavitud de Egipto. Lo que comenzó como un viaje emocionante y lleno de milagros al inicio termino en desgracia para toda una generación que no alcanzo a llegar a la meta señalada: la tierra prometida.

En Deuteronomio 8:2 Dios declara a su pueblo: “Y te acordarás de todo el camino por donde el Señor tu Dios te ha traído por el desierto durante estos cuarenta años, para humillarte, probándote, a fin de saber lo que había en tu corazón, si guardarías o no Sus mandamientos”. (NBLH)

Durante aquel año aprendí que el desierto le encanta a Dios para tratar con sus escogidos. En aquel desierto solo tenia dos opciones: 1.- Ser real con lo que había en mi corazón y tratarlo o 2.- Guardarme todas mis emociones y pensamientos y esperar haber que pasaba.  En cuestión de días comencé a recordar a varios amigos míos que después de varios años seguían cargando con varias emociones que los limitaban para brillar en el presente. Enojo, rabia, frustración, amargura, desanimo, desconfianza por mencionar algunas. El problema no son en si esas emociones, sino que ellas eran resultado de asuntos no tratados en el pasado.

Ya de por si es duro enfrentar un despido, pero si en esa transición las relaciones personales fueron dañadas, la confianza rota o lastimado el corazón; el camino a la liberación final siempre será cerrar esos círculos abiertos.

Después de nuestra salida del ministerio mi esposa y yo pasamos alrededor de 8 meses buscando y hablando con varias personas con las que sentíamos asuntos abiertos de enojo y desconfianza. Nuestro deseo era primero estar unidos a nuestra congregación pero también era para sanar nuestro corazón de lo que sentíamos. Ahora me pregunto ¿Qué hubiera pasado si al primer mes nos hubiéramos cansado, dominados por nuestra tristeza y enojo? O ¿Qué tal al cuarto mes después de varios intentos y que no veíamos los cambios que deseábamos? O bueno ¿qué tal al séptimo mes? Ya podía decir que había intentando todo ¿o no?

Pero la realidad fue hasta el octavo mes en que en una reunión con las personas involucradas sentimos realmente que nuestro circulo se había cerrado.

Estoy seguro que si no hubiéramos perseverado todavía seguiríamos como el pueblo de Israel, dando vueltas y vueltas en el mismo desierto. Y no olvides que es el desierto donde Dios prueba lo que realmente hay en nuestros corazones y si habremos de obedecerlo o no.

¿Hay círculos o situaciones que siguen abiertas en tu vida?¿Con quien? ¿Qué estas haciendo al respecto? Tener estos “círculos abiertos” es como estar viendo la misma vieja y desgastada película una y otra vez en tu mente. Y al hacer esto solo te llenas de las mismas emociones que pueden estar solo contaminando tu corazón. No lo olvides: El desierto es solo un momento en la vida, al final esta la tierra que fluye la leche y la miel. Pero los que no traten su corazón corren el riesgo de solo terminar sus vidas dando vueltas en el mismo lugar.

3.- Confiar en la provisión de Dios.

¿Cuántas veces predique: Confía en Dios y Él te sustentara? Muchísimas. Cuando tienes un salario cada mes en tu bolsillo es un poco mas fácil hablar de este tema. Pero cuando lo pierdes todo y ni siquiera sabes de lo que eres capaz de hacer resulta complicado hablar de esto.

El apóstol Pablo confirmo una vez: “Así que mi Dios les proveerá de todo lo que necesiten, conforme a las gloriosas riquezas que tiene en Cristo Jesús”. (Filipenses 4:19 NVI) ¿Todo lo que necesito? ¿En serio? Tenia que descubrirlo por mi mismo. Así que ahora que oraba a Dios y buscaba un nuevo trabajo, necesitaba algo en mi corazón que seria lo que mostraría mi confianza en mi Señor: Contentamiento.

En el verso 11 Pablo hace una afirmación poderosa: “…pues he aprendido a contentarme cualquiera que sea mi situación”. Contentamiento también se traduce como “adaptarme” o “estar satisfecho”. Era vital aprender esa cualidad. Cuando el dinero no alcazaba, mi familia y yo salíamos los fines de semana a lo que en México le llamamos “tianguis” o mercados ambulantes y vendíamos nuestras posesiones. Mi amada esposa durante la semana preguntaba a familiares y amigos si tenían cosas que ya no usaran y que quisieran regalar. Al final esas cosas las vendíamos para poder tener que comer o poder en mi caso pagar mi transporte para seguir buscando trabajo. Eso lo hicimos por un par de meses. Recuerdo a mi hijo gritar en aquel lugar “¡lápices de a pesooooo!” Al principio no me gustaba la idea, me incomodaba, pero sabia dentro de mi que esto solo era parte de algo muy bueno que vendría. Así que me contente, me adapte y me sentí realmente satisfecho con lo que tenia. ¿Sabes cuantos problemas en el matrimonio se pueden evitar con el contentamiento? ¿Puedes alcanzar a ver cuanto estrés y presión innecesaria se puede evitar cuando aprendemos a vivir realmente satisfechos y agradecidos por lo que tenemos? Soy testigo de eso.

4.- Descubre tus talentos.

He relatado en otro post como fue en este momento de mi vida cuando me convertí en un Coach certificado. Certificación que me abrió las puertas de empresas y compañías privadas y del mismo gobierno federal para poder impartir cursos de capacitación en temas de Coaching y liderazgo. Comencé a dar sesiones de coaching privadas donde lo que cobraba por una hora de servicio era el total de varios días de salario de muchas personas.

Recuerdo muy bien en aquellos días tuve que hacerme varias preguntas que definirían el curso de mi vida y la manera que iba a suplir la necesidades de mi familia y al mismo tiempo desarrollarme como persona. Algunas fueron:¿Para que soy bueno?, ¿Cuáles son mis talentos?

Para luchar contra la idea de que no sabia hacer otra cosa tuve que leer mucho. Recuerdo muchísimo un libro titulado “TALENTO” escrito por Tom Peters, uno de los intelectuales de la gerencia y los negocios mas reconocidos a nivel mundial, al cual estoy tremendamente agradecido. En su libro hablaba de cómo esta es la era de los talentosos. El declara que el tiempo en que uno podía sentir la seguridad de trabajar para una institución para toda la vida y crecer dentro de ella, había terminado y que era de vital importancia aprender a descubrir los talentos y pasiones mas profundos, alimentarlos y aprender a sacarles el mayor provecho. Esto fue lo que hice. Desarrolle una lista de mis dones naturales, otra de las habilidades que desarrolle como ministro por todos esos años, les agregue valor (entrenamiento profesional) y las vendí. Fue sorprendente las puertas de proyectos se abrían ante el asombro de varias personas y amigos que me habían dicho que lo que yo quería hacer no era real y que tenia que comenzar desde abajo. “Siendo humilde” y aceptando que no sabia muchas cosas que el mundo secular necesita. En este tiempo también aprendí que existe mas humildad en reconocer lo grandioso que somos, porque somos creación de un Dios grandioso, que en la falsa idea de agachar la cabeza y conformarse con lo que la vida quiera darnos.

Al final con la ayuda de mi Dios, mi esposa, preparación y otros grandes personas vi mas claramente los talentos que me darían los trabajos que necesitaba.

5.- Encuentra tu tribu.

“Somos la suma de las personas que han tocado nuestras vidas”. Esta frase se convirtió en un lema para mi. Nadie llega a ningún lado solo. En esto también hay una gran lección de humildad. Reconocer que no podemos, ni lo sabemos todo. La biblia no se equivoca cuando asegura:

Uno solo puede ser vencido,

    pero dos pueden resistir.

¡La cuerda de tres hilos

    no se rompe fácilmente!

Eclesiastés 4:12 (NVI)

En mi país hay un dicho que dice: “El que se junta con lobos a aullar de enseña”.  Aquel año en mi vida sabia que necesita de personas que hayan pasado por cosas similares a mi situación y aprender como lo superaron. Necesitaba inspiración. Necesitaba mentores. No puedo olvidar la primer platica que tuve con un viejo amigo un día después de mi salida del ministerio. Nos había invitado a mi familia y a mi a comer a su casa y al hablar de lo que nos había pasado sus palabras fueron: “¡Esto es lo mejor que te ha pasado en la vida!” Yo un poco confundido lo seguí escuchando.

-Alberto, mira el sin fin de posibilidades que tienen ahora. ¡Con tus dones y tu experiencia puedes lograr…! Y continuo haciéndome ver todo lo que podía alcanzar en este cambio de vida. ¡Wow! ¿No son esos los amigos que necesitamos en esos tiempo difíciles?

Meses después, mi primer proyecto formal que me dio los ingresos suficientes para vivir vino de vender un curso de capacitación del que no sabia nada y del que la clave fue haber hecho una alianza con un excelente y súper talentoso hombre, amigo y hermano que con su invaluable ayuda pude no solo tener un ingreso por casi medio año sino que aprendí las bases para los futuros proyectos  por cuenta propia.

De las cosas que mas agradezco a Dios fue que puso en mi camino a gente maravillosa que Lo amaban profundamente y que eran exitosos en sus vidas y negocios. Fue increíble como pude redescubrir amigos, encontrar nuevos y solidificar otros. Ellos se volvieron mi tribu. A través de alguno de ellos conocí a otras personas que me llevaron a soñar aun mas alto. La escalera hacia arriba no tenia fin.

¿Quienes son tu tribu? ¿Con quien compartes mas tiempo, charlas y emociones? Pues lo que responda a estas preguntas te dirá hacían donde vas y como llegaras.

Al día de hoy estoy sirviendo felizmente una vez mas como ministro de tiempo completo para el ministerio latino de la Iglesia de Cristo de Boston. Y las lecciones que aprendí serán invaluables para mi y deseo que lo sean para todos aquello que en este momento están pasando lo que yo pase o para los que en el futuro lo pasen.

Bendiciones desde Boston