RESURGIR | Día 5 | El jardinero

 

Dia 5

14 Apenas dijo esto, volvió la mirada y allí vio a Jesús de pie, aunque no sabía que era él. 15 Jesús le dijo:

—¿Por qué lloras, mujer? ¿A quién buscas?

Ella, pensando que se trataba del que cuidaba el huerto, le dijo:

—Señor, si usted se lo ha llevado, dígame dónde lo ha puesto, y yo iré por él.

16 —María —le dijo Jesús.

Ella se volvió y exclamó:

—¡Raboni! (que en arameo significa: Maestro).

Juan 20:14-16  (NVI)

Dentro de los encuentros personales que Jesús tuvo, uno muy especial y de los más relevantes fue con Maria Magdalena.

Como vimos el día de ayer, Maria Magdalena junto con otras mujeres visitaban la tumba el domingo muy temprano. Su plan: Ungir el cuerpo de su maestro asesinado. No hay expectativas de un milagro sino solo la fría resignación de que todos moriremos, aún alguien tan especial como Jesús.

Pero, ¿acaso esto no es donde las mejores historias suceden? Donde hay gente resignada, sin esperanza de que algo nuevo suceda, cansada de tener ilusiones y esperar por un milagro. ¿No es aquí donde la mayoría de películas que nos inspiran suceden?

Algo que es sobresaliente es que las mujeres tienen un papel estelar en esta trama, fue a ellas a las que los ángeles se les presentan. Pero ahora estamos a punto de ver una visión de aquel día de una forma que añade una experiencia personal y que hasta pareciera que difiere de los demás evangelios, a mi parecer por ser tan personal y esto es el encuentro de Jesus con María.

Nuestra protagonista esta llorando, confundida, el cuerpo del maestro no esta. No logro entender si ya había visto a los ángeles o aun después de verlos no les creo algo tan maravilloso y seguía pensando que habían robado el cuerpo. Esta parte del evangelio de Juan nos deja varias preguntas por resolver. Pero en lo que me quiero enfocar es en la breve platica del Maestro con esta mujer.

El versículo 14 nos dice que María vio a Jesús pero no le reconoció. Además Él mismo le dirigió la palabra preguntándole: —¿Por qué lloras, mujer? ¿A quién buscas? y ella pensaba que era el jardinero.

¿No nos pasa esto comúnmente? Podemos estar frente a mensaje de Dios y no los vemos y no los escuchamos. Confundimos a nuestro Señor con tantas otras cosas. Lo mas común que encuentro es personas que confunden a Jesus con un líder religioso. Hay cristianos que piensan y que están seguros que lo que diga su pastor, profeta, apóstol o ministro es la misma palabra de Dios. Que duro es cuando esas personas supuestamente ungidas, escogidos, caen o fallan rotundamente, es ahí cuando a fe de muchos se viene al piso, por la simple razón de que pusieron su mirada en otro hombre y lo confundieron con Jesús.

Otros confundimos a Jesús con nuestra iglesia. Pensamos: En mi iglesia hacemos la única y verdadera voluntad de Cristo, pero al poner a un grupo o sistema eclesiástico al mismo nivel que Cristo, pasa lo mismo que en el primer ejemplo, salimos lastimados, decepcionados y con una fe destruida.

El problema de María lo sufrimos la mayoría de nosotros alguna vez: cuando tratamos de hacer lo sagrado algo que podamos entender. Cuando queremos encerrar a nuestro Dios todo poderoso en una caja, en una estructura por que es mucho para nosotros.

O no me digan que no es demasiado leer la historia del hijo prodigo en Lucas 15. Un hijo que le pide todo a su padre y su padre se lo da. Al hijo le va mal y decide regresar a la casa de su padre, en lo personal dudo de su arrepentimiento, pienso mas en que era demasiado su realidad que sabia que en su casa le siria mejor aun si tan solo fuera aceptado como un trabajador pero bueno, tomo la decisión de regresar a su Padre, ¿por el padre o por conveniencia? No es claro, pero lo que si es claro es el trato del Padre, desbordado de amor, loco de felicidad, exagerado en su expresión de aceptación incondicional hacia el hijo que parecía perdido. En lo personal, esto es mucho para mi. Acostumbrado a ser castigado si algo hice mal, a ser puesto a prueba constantemente para demostrar si digo ser lo que soy, que si fallo las personas dejan de creer en mi.

Dios y su amor es mucho para cada uno de nosotros. Es por eso que tratamos de rebajar a nuestro maestro y su enseñanza a métodos humanos y mas aceptables por todos. Al final volvemos a Jesús en un jardinero en nuestra mente.

Si quieres RESURGIR, te animo a preguntarte ¿que cosas o personas estoy poniendo en el mismo lugar que Cristo en mi vida? Y cuestiónate ¿qué quieres más? Si la respuesta es Cristo entonces, como fue que María pudo al final reconocerlo y conectarse de nuevo con él.

¿Cuándo Maria reconoció a Jesús? Cuando Él menciono su nombre.

Fue ese momento donde Jesús dejo de ser el jardinero y ella sorprendida exclamo: —¡Raboni! (que en arameo significa: Maestro).

¿Qué es lo que paso aquí? ¿Cómo mencionar el nombre de María le hizo abrir sus ojos para reconocer a Jesús? Tal vez fue el todo de voz, la forma en lo que hizo. Por otro lado el nombre de una persona en la antigüedad representaba mucho mas que un titulo, representaba los atributos y personalidad de aquel ser humano. El Salmo 9:10 dice: Los que conocen tu nombre confían en ti,”. 

Este es el punto conocer el nombre de alguien implica que hay intimidad, hay confianza, hay conexión.

¿Sientes lo mismo con Cristo? 

Solo en la intimidad de una relación con Cristo podemos reconocerlo. Reconocer su voluntad, su trato, su preocupación por nosotros y al final llamarlo: Maestro.

No olvides lo que el escritor de Hebreos nos pide a todos:

Fijemos la mirada en Jesús, el iniciador y perfeccionador de nuestra fe, quien por el gozo que le esperaba, soportó la cruz, menospreciando la vergüenza que ella significaba, y ahora está sentado a la derecha del trono de Dios.

Hebreos 12:2 (NVI)

Decide pasar tiempo intimo con Cristo, donde decidas dejar de confundirlo que quien sea o con lo que sea que lo hayas hecho.

Renueva tu relación con Él, diciendo confiar en Él y en Sus atributos.

Solo una relación intima con Jesús puede ayudarnos a ver que esta ahí, a nuestro lado. Que no es el jardinero, es tu maestro.

Bendiciones.

Habla a los niños en su idioma

Habla a los niños en su idioma

Tania Machuca

Photo credit @campstompingground

Las palabras que brindan consuelo son la mejor medicina; las palabras dichas con mala intención son causa de mucha tristeza. Proverbios 15:4 TLA

La manera en que hablamos a los niños les da honra?

Están seguros de lo mucho que los respetamos por la manera en que les hablamos?

Somos directos con ellos?

Buscamos su opinión?

Reconocemos su creatividad y su capacidad para resolver problemas?

Hablar el idioma de los niños no se trata solo del tono sino más bien de tomar conciencia de su vulnerabilidad y enorme deseo de cominicarse con nosotros.

Una comunicación empática que les facilite reconocer y conocerse a sí mismos. Que les permite abrirse porque saben que en nosotros encontrarán un lugar seguro!

Somos esa zona libre de juicios para ellos?

Los niños co-responden al lenguaje de la compasión.

Qué estás haciendo hoy para hablarlo mejor?

Eucharisteo,

Tania 🙂

Ver la entrada original

Protege la Vida Emocional de tu hijo

Tania Machuca

…y les dijo: «Estoy muy triste. Siento que me voy a morir. Quédense aquí conmigo y no se duerman.» Mateo 26:38 TLA

Una de las cosas que más amo de Jesucristo es la enorme consciencia y libertad con la que expresaba lo más profundo de su ser. La intensa vida emocional que vivía y la confianza que sentía para compartirla con sus seres queridos es admirable.

Cuántos hombres o mujeres conoces que pueden decir algo como esto: “Estoy MUY triste…quédate conmigo”.

Y ésta vida emocional es de las cosas que más le negamos a los niños desde que son bebés, incluso tal vez desde que están en nuestro vientre. Una vez que nos enteramos el sexo que tienen, tenemos expectativas y bagajes culturales listos para echarlos encima de ellos ni bien han visto la luz.

Una de esas cargas que echamos sobre sus hombros, es negarles -especialmente a los varones-…

Ver la entrada original 488 palabras más

Mi hijo se va un mes de campamento!

Del blog de mi esposa. #unschoolinglife #selfdirectedlearning

Tania Machuca

El día de hoy mi hijo se fue un mes de campamento.

La reacción más común de los niños que escuchan esto? Decir: cool! 😎

La reacción de la mayoría de los adultos que lo escuchan en cambio, parece ser una mezcla entre horror e incredulidad.

Porqué querría mandar a mi hijo a un lugar lejos de nosotros, donde no está su familia, donde no tengo la certeza de lo que hará, lo que aprenderá, o le influenciará?
Bueno, se va no porque lo mandamos.

Va porque lo desea. Lo decidió desde el año pasado después de pasar 13 días en Stomping Ground Campy disfrutarlo al máximo. Luego vino la idea de ir 4 semanas al siguiente año, así que desde entonces comenzamos a ahorrar para que su anhelo se hiciera realidad.

Y llegó el día. Esta vez 5 de sus mejores amigos van también la primera semana. Está…

Ver la entrada original 267 palabras más

Identidad = Escribe tu propia historia este 2017

«Hazme saber, Señor, el límite de mis días, y el tiempo que me queda por vivir; hazme saber lo efímero que soy.  Salmos 39:4 NVI

Esta era parte de mi oración esta mañana mientras corría por la inmensa Ciudad de México. Mientras recorría el paseo de la Reforma, una de las avenidas más emblemáticas de la ciudad, también reflexionaba en la importancia del primer día de este nuevo año 2017. Pensaba en que éste es el año en que cumpliré 40 años, si Dios lo permite. ¡Suena más fuerte de lo que pensaba! Con esto en mente las palabras del salmista resonaban dentro de mi y le pedía a mi creador que hoy más que nunca me de entendimiento para poder usar con sabiduria el único recurso no renovable que tengo: el tiempo. 


Algunas cosas que oraba y reflexionaba eran:

  • ¿Qué hará que este nuevo año sea diferente al anterior?
  • ¿En qué necesito enfocar mi limitado y efímero tiempo sobre la tierra?
  • ¿Cómo lograré cumplir el propósito de mi existencia en los próximos 365 días que se abonarán a mi cuenta este año?

Mientras pasaba frente a iconos mexicanos como el Museo Nacional de Antropología e Historia, la Diana Cazadora y el Angel de la Independencia, una palabra golpeó mi mente: IDENTIDAD. Y en ese instante toda mi meditación se dirigió en pensar en la enorme importancia de saber quién soy y cómo este nuevo año sería impactado por este descubrimiento. 


¿Te ha pasado que a veces te sientes sin rumbo, confundido y con dudas de qué hacer, a dónde ir o qué desiciones tomar?

Yo muchas veces. 

¿Alguna vez te haz sentido que sabes lo que tienes que hacer pero sin el valor necesario para llevarlo a cabo? 

Si la respuesta es sí, creo que estamos conectados 😉

¿El año qué pasó vinieron a tu mente ideas como que no valías lo suficiente o que no merecías algo mejor para tu vida? 

Bueno, no estás solo(a).
Es problable que necesites meditar más en la importancia de saber quién eres hoy y el poder de tu identidad personal. 
La palabra de Dios ofrece mucha luz alrespecto, veamos algunos ejemplos: 

 ¡Te alabo porque soy una creación admirable! ¡Tus obras son maravillosas, y esto lo sé muy bien!   Salmos 139:14 NVI
¡Que tal el salmista! Al parecer no tiene problemas de autoestima ¿no te parece? Pero si lo pensamos bien por un momento, ¿no todos podríamos decir lo mismo? ¡Te alabo Dios por qué soy especial, único y admirable! Eh, ¿qué tal? ¿Qué sientes cuando dices algo así de ti mismo? Te aseguro que las emociones que experimentas son muy diferentes a cuando te dices: “soy un bueno para nada”, “soy un tonto que no hace nada bien”. ¿Qué sientes cuando te dices estas cosas? 
¿Sabes dónde radica toda la diferencia? ¡Exacto! 

En reconocer que somos creación del ser más perfecto, amoroso y sublime quien lo hace todo bien. Nosotros somos obras de sus manos. También podemos decir junto con el salmista: soy una creación admirable. Pero para alcanzar tal nivel de conciencia necesitamos decidir donde pondremos nuestro enfoque: ¿en lo que piensa mi Creador de mi, en lo que otros dicen o aún en lo que yo digo que soy? 

Te invito a reflexionar más en la palabra de Dios. Pero no seas como aquellos que solo la leen para aburrirse y terminar durmiéndose. ¡No! En lugar de eso conviértete en un explorador que toma la Biblia para descubrir los grandes tesoros que ella tiene para ti. 
Para eso se necesita tiempo, desición y perseverancia. Pero vale la pena. 
Piénsalo, solo así podrás compartir con el salmista el mismo orgullo de ser una obra maravillosa y las obras maravillosas merecer ser apreciadas, valoradas y atesoradas. Las obras maravillosas no se desprecian ni se olvidan, al contrario son invaluables. Gran parte de lo que suceda este nuevo año en tu vida tendrá que ver con esto: como te ves a ti mismo. 

Yo sé que soy malo de nacimiento; pecador me concibió mi madre. Salmos 51:5 NVI

El mismo salmista que reconocía que era una obra y creación admirable de Dios también podía reconocer que existía una naturaleza en él que lo alejaba de ser y hacer lo que el quería lograr. 
Soy un pecador, soy malvado, son frases difíciles de reconocer en esta sociedad. Más bien decimos: “tengo un problema” o “he cometido algunos errores pero los cambiaré cuando lo decida.” Lo complicado con un pensamiento así es que nos impide ver quiénes verdaderamente somos y quién es Dios. 

Por ejemplo, antes de que el famoso apostol Pedro se convirtiera en que lo que llegó a ser, sólo era un simple pescador más de los que llenaban las costas del lago de Galilea. Un buen día, Jesucristo decidió que quería a ese hombre en su equipo de trabajo. Se aproximó a su barca, se subió en ella y le pidió al pescador algo inusual para aquella hora del día.  
Lucas nos ofrece una imagen de la historia: Un día estaba Jesús a orillas del lago de Genesaret, y la gente lo apretujaba para escuchar el mensaje de Dios. Entonces vió dos barcas que los pescadores habían dejado en la playa mientras lavaban las redes. Subió a una de las barcas, que pertenecía a Simón, y le pidió que la alejara un poco de la orilla. Luego se sentó, y enseñaba a la gente desde la barca. Cuando acabó de hablar, le dijo a Simón: —Lleva la barca hacia aguas más profundas, y echen allí las redes para pescar. …Lucas 5:1-4 NVI
Por el relato de este evangelista sabemos que cuando aquel pescador decidió hacer a un lado el instinto y la experiencia propias del que sabe que ya hizo todo lo humanamente posible para sacar pescado aquel día. En lugar de eso, decidió escuchar una pequeña voz que parecía decirle: “haz caso que algo asombroso está a punto de ocurrir.” 
Y así fue, el milagro ocurrió. Una gran pesca sucedió e hizo que muchos se asombraran. Pero miremos con cuidado porque tal vez ese no fue el mayor milagro que ocurrió. Algo me dice que el mayor milagro estaba por ocurrir. 

Al ver esto, Simón Pedro cayó de rodillas delante de Jesús y le dijo: -¡Apártate de mí, Señor; soy un pecador! Lucas 5:8 NVI

Leer como Pedro reconoce quién era él, me parece la obra más maravillosa, ya que fue ese momento en el que su vida cambió para siempre. ¿Por qué creo que cuando Pedro se reconoció como pecador fue milagroso? Pues simplemente porque primero tuvo que reconocer ante quién estaba parado. Yo no veo por ningún lado a Jesús convenciendo a Pedro de su lado oscuro. No hay manipulación ni palabra alguna por parte del maestro que busquen culpar de algo al pescador. 
Fue Pedro mismo quien llegó a esa conclusión. Eso es hermoso y milagroso al mismo tiempo. Por muchos años he visto a miles de personas reconocer o hacer cosas sólo por que alguien más les dice que deben hacerlas o que deben reconocer que son pecadores. Pero a la larga eso no funciona. Las motivaciones externas se desvanecen, la gente termina cansándose de que les digan quiénes son ellos, qué merecen o qué deben hacer. 
La frase: ¡Soy un pecador! Solo tendrá poder cuando provenga de los más profundo del corazón. La transformación de ser un simple pescador sin historia que contar en el futuro, es radicalmente interrumpida por un corazón que supo abrir sus ojos a su identidad, una identidad que necesitaba perdón y restauración. 
¿Qué tal tú? ¿Como iniciaras este año? ¿Cómo un pescador que piensa que ya hizo todo lo que estuvo en sus manos en el 2016 y que se siente abatido y conforme? ¿O como el hombre que cae de rodillas para reconocer su necesidad espiritual en este 2017 y que por su humildad puede ser capaz de recibir la ayuda de aquel que desea verte brillar este nuevo año? De nuevo, reflexionar en quién soy ahora podrá darme la oportunidad de cambiar para bien. 

Déjame darte unos ejemplos más del poder de reconocer “Quien soy”, el poder de la identidad.

Reconocer quién eres te ayudará en:

-Tener una visión responsable de ti mismo y no imponerte sobre los demás, ni humillar a nadie.

Hechos 10:26  Pero Pedro hizo que se levantara, y le dijo: -Ponte de pie, que sólo soy un hombre como tú. 


Apocalipsis 19:10 NVI Me postré a sus pies para adorarlo. Pero él me dijo: «¡No, cuidado! Soy un siervo como tú y como tus hermanos que se mantienen fieles al testimonio de Jesús. ¡Adora sólo a Dios! El testimonio de Jesús es el espíritu que inspira la profecía.»


-Tener claridad de lo que los demás pueden esperar de ti y de lo que puedes ofrecerles. 

Mateo 11:29 NVI. Carguen con mi yugo y aprendan de mí, pues yo soy apacible y humilde de corazón, y encontrarán descanso para su alma.

-Enfocarte en tu verdadera misión y propósito en este mundo. Tener claro quién eres te dará la facultad de usar tu tiempo de acuerdo a tu llamado sin perderlo en las distracciones diarias.

Juan 1:22-23 NVI  -¿Entonces quién eres? ¡Tenemos que llevar una respuesta a los que nos enviaron! ¿Cómo te ves a ti mismo?Yo soy la voz del que grita en el desierto: “Enderecen el camino del Señor” -respondió Juan, con las palabras del profeta Isaías.  


Juan 8:12 NVI. Una vez más Jesús se dirigió a la gente, y les dijo: –Yo soy la luz del mundo. El que me sigue no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida.


Juan 10:7-15 NVI  Por eso volvió a decirles: «Ciertamente les aseguro que yo soy la puerta de las ovejas. Todos los que vinieron antes de mí eran unos ladrones y unos bandidos, pero las ovejas no les hicieron caso. Yo soy la puerta; el que entre por esta puerta, que soy yo, será salvo. Se moverá con entera libertad, y hallará pastos. El ladrón no viene más que a robar, matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y la tengan en abundancia. »Yo soy el buen pastor. El buen pastor da su vida por las ovejas. El asalariado no es el pastor, y a él no le pertenecen las ovejas. Cuando ve que el lobo se acerca, abandona las ovejas y huye; entonces el lobo ataca al rebaño y lo dispersa. Y ese hombre huye porque, siendo asalariado, no le importan las ovejas. »Yo soy el buen pastor; conozco a mis ovejas, y ellas me conocen a mí, así como el Padre me conoce a mí y yo lo conozco a él, y doy mi vida por las ovejas.


-Enfrentar los desafíos más duros con carácter y firmeza sin desviarte de tus metas más importantes.

Juan 18:37 NVI.  -¡Así que eres rey! -le dijo Pilato. -Eres tú quien dice que soy rey. Yo para esto nací, y para esto vine al mundo: para dar testimonio de la verdad. Todo el que está de parte de la verdad escucha mi voz.


-Tu vida tendrá un impacto inmediato en el que se cumplirán las palabras del filósofo y escritor Bertrand Russell, quien dijo: “Cuando un hombre sabe a dónde va, el mundo entero se aparta para darle paso.”


Juan 18:6 NVI. Cuando Jesús les dijo: «Yo soy», dieron un paso atrás y se desplomaron.


-Evitarás el desánimo, dolor y frustración de traicionarte a ti mismo y a tus planes. 

Juan 18:17 NVI. -¿No eres tú también uno de los discípulos de ese hombre? -le preguntó la portera. –No lo soy -respondió Pedro.

Mientras corría esta mañana y miraba toda la historia frente a mis ojos llegué a la siguiente conclusión acerca de mi identidad:

Soy un ser humano en el que sus venas lleva sangre indígena y europea, un hombre que proviene de una cultura cuyas supersticiones y misticismos los llevaron a la autodestruccion con la mezcla de conquistadores que impusieron su religión creando un sentimiento de inferioridad y dependencia en culturas extranjeras.
Vengo de un legado de héroes y villanos, de valientes guerreros y cobardes traidores. Me enorgullezco de mi apellido (Machuca) inmortalizado por Miguel de Cervantes Saavedra en su famosa obra el Quijote de La Mancha y al mismo tiempo busco crear mi propia historia, mi propia leyenda. 
Libertadores, absolutistas, santos y pecadores son parte de mi historia. Mi pasaporte dice que soy mexicano y al mismo tiempo soy ciudadano del mundo. Hablo español por nacimiento e inglés por necesidad. Soy parte de una iglesia por decisión e hijo de Dios por Gracia. Soy esposo, padre, hijo, hermano, amigo. Para algunos soy un ángel, para otros no tanto. Soy soñador y a veces muerdo el piso de la realidad, soy responsable, cumplo mi palabra y a veces he mentido. Ayudo a otros y en ocasiones no sé que hacer con mi propia vida. 


Hoy me doy cuenta que ver la vida en blanco y negro solo nos limita para ver al otro ser humano frente a nosotros, hermoso y horrible a la vez; justo y amoroso, al mismo tiempo que parcial y abusivo. Soy el mejor padre del mundo… y a veces mi hijo no quiere ni hablarme. 
Soy pecador y necesito perdón; soy un hombre con una misión y necesito ayuda divina; soy una obra formidable y es maravilloso reconocerlo. Soy el resultado de todas las personas que han tocado mi vida. 
Cuando miro el capítulo 1 del evangelio de Mateo y veo que la sangre de cobardes, prostitutas, santos, reyes y asesinos corrió por las venas del elegido y santo de Dios, del salvador de la humanidad, me doy cuenta que no importa tu historia, ni de dónde vienes. Lo importante es lo que decides hacer hoy, ahora, en este momento en que inicia un año más. 
De algo estoy seguro el día de hoy: mi identidad es Cristo. El apóstol Pablo dijo una vez: Todo lo puedo en Cristo que me fortalece. 

Es mi oración que éste nuevo año encuentre las identidad que te ayude a descubrir tu llamado, que te lleve a brillar y así ser de bendición para aquellos que están a tu alrededor. 
  -Y ustedes, ¿quién dicen que soy yo?

Mateo 16:15 NVI.

El problema no es la tecnologia, sino mi corazón.

El problema no es la tecnologia, sino mi corazón.

Advertencia: El siguiente video puede tener imágenes perturbadoras, pero la reflexión es poderosa y pertinente en estos tiempos.

“Are You Lost In The World Like Me?” (¿Te encontrás perdido en el mundo como yo?) Es una  canción  de Moby  y que forma parte del nuevo álbum titulado: These Systems Are Failing  (Estos sistemas están fallando) lanzado la semana pasada y muestra un mundo apocalíptico, dependiente de la tecnología

El videoclip ilustra una sociedad hiperconetada, dependiente de los celulares y los aparatos electrónicos, pero que al mismo tiempo la desconexión con el resto de los seres humanos da como resultado la frivolidad, la angustia y la soledad.

 

Al mirar este video me hizo pensar en todas las veces que al mirar mi celular es muy común encontrar,  en mi timeline de Facebook, desde videos de gente compartiendo recetas de comida, gatitos tiernos y hasta de asesinatos en tiempo real. Lo mas alarmante fue el día en que me di cuenta que podia pasar ese tipo de videos “grotescos” con una total indiferencia como lo había hecho con los gatitos tiernos y las recetas de comida.

¿Qué pasa conmigo?, ¿Ya no me importa lo que otros seres humanos pasan? Los refugiados que se ahogan el mar con imágenes de niños muriendo en las playas de Grecia,  los asesinatos de parte de policías a personas de color en los Estados Unidos, los migrates mexicanos y centro americanos que son detenidos en las fronteras que casi mueren en camiones donde son tratados peor que animales; y un sin numero de historias que todos los días se comparten en las redes sociales, muchas de ellas en vivo, y que han terminado compartiendo espacio con la chica que muestra como pintarse los labios para verse mas robustos, o el que comparte la marca de su cafe favorito. ¿En verdad estamos mas conectados que antes? ¿Estamos creando mas lazos de hermandad?

Se que no puedo hacer mucho por los refugiados sirios, o por aquellos que mueren injustamente a manos de otras personas con poder o de los migrantes en las fronteras. Se que un like o una emoji enojado no harán la diferencia en la sociedad en la que vivo.

Pero, lo que si esta en mi alcance y en el tuyo es poder mirar a los ojos a las personas que tenemos frente a nosotros. Podemos tratar de conectarnos con ellas, ser empáticos, hacer preguntas en lugar de juzgar. Puedo jugar con mi hijo y darle el 100% de mi atención cuando estoy con él. Puedo tomar de la mano a mi esposa, mirarla a los ojos y decirle que la amo, escuchar sus anhelos, comprender sus disgustos y compartir cada momento.

Puedo tratar de ponerme en los zapatos de las personas a las que predico cada semana, orar por ellas, interesarme en ellas y no solo darles información.

No puedo negar que amo la tecnología como la gran herramienta que es para nosotros los humanos. Seria insensato decir que la tecnología es el problema, tratar de satanizar o culparla por nuestros problemas seria un grave error basado en el miedo y la ignorancia. Un asesino usara el mismo cuchillo que usa el chef que hace comida para niños de la calle. Solo que el primero usara esa herramienta para herir y destruir, y otro para alimentar y cuidar. Todo depende de quien es la persona que lo use.

Eso me hace recordar las palabras del Maestro en Mateo 15:11,18-20

11 Lo que contamina a una persona no es lo que entra en la boca sino lo que sale de ella.

18 Pero lo que sale de la boca viene del corazón y contamina a la persona. 19 Porque del corazón salen los malos pensamientos, los homicidios, los adulterios, la inmoralidad sexual, los robos, los falsos testimonios y las calumnias. 20 Éstas son las cosas que contaminan a la persona, y no el comer sin lavarse las manos.

De nuevo Jesucristo da en el blanco ¿qué diría él si viviera en este siglo? Tal vez algo como:

El problema no esta en tu celular, o tu computadora, es lo que esta lleno tu corazón que te hace buscar cosas sucias, la forma en que contestas a otras personas en las redes sociales, la critica, la infidelidad e inmoralidad sexual que corre en internet es por la enorme cantidad de corazones llenos de eso mismo que buscan saciarse.

Lo que te contamina no es tu teléfono inteligente sino las horas que pasas en el sin poder tener el dominio propio de dejarlo a un lado para jugar con tus hijos, platicar con tu esposa, para dar tiempo a la oración y estudiar la palabra de Dios. No te equivoques, el problema nunca ha sido si serán la comida, o la tecnología. Eso no contamina al hombre, lo que lo esta destruyendo esta dentro de nosotros mismos. Es ahi donde Dios quiere llegar… si se lo permitimos.

Es mi oración que no solo miremos lo que pasa afuera de nosotros, sino que comencemos a conectarnos con el estado de nuestro corazón.

Y es muy problema que no solo encontremos la causa de nuestros problemas mas profundos, sino también la solución a ellos.

Bendiciones.

 

Acompáñame al Taller “Comunicación que conecta” | CDMX

IMG_1396.PNG

Estoy profundamente feliz de compartir con cada uno de ustedes que habitan en la ciudad de México, que este proximo 9 de Septiembre tendremos la oportunidad de vernos en persona para compartir uno de los temas que mas han apasionado y transformado mi vida, y esto es aprender a usar el lenguaje de una forma compasiva que produzca una verdadera conexión con las personas que nos rodean.

Si quieres saber mas de este curso puedes dar click aquí. Donde expongo con mayor amplitud acerca del curso Comunicación que conecta que actualmente lo comparto tanto para grupos de cientos de personas en retiro matrimoniales e iglesias o individualmente, ya sea en persona o por video conferencia.

Pero en esta ocasión estaré por primera vez en la ciudad de Mexico en el piso 28 de la emblemática Torre Latino America. El sitio donde estaremos sera ideal para desarrollar un ambiente donde no solo vengas a escuchar sino también puedes poner en practica lo aprendido desde el primer momento.

IMG_1428IMG_1429

¿Qué puedes esperar aprender en este taller?

Aprenderemos temas como:

  1. ¿Qué significa comunicarnos con compasión y cuales es el tipo de lenguaje que evita o bloquea esa compasión en nuestras relaciones con los demás?
  2. Principios bíblicos del poder de la comunicación que conecta.
  3. Los 4 componentes de la Comunicación que conecta.
  4. La formula HALF, para desarmar conflictos.
  5. La regla de los 90 segundos

Todo en medio de ejercicios prácticos y divertidos donde podrás crecer no solo en conocimiento sino también en conciencia del uso del lenguaje.

  • ¿Tienes asuntos sin resolver con alguien?
  • ¿Tus relaciones personas sufren por la forma en que te comunicas?
  • ¿Pierdes la paciencia fácilmente cuando alguien no es como tu esperas?
  • ¿Deseas aprender herramientas espirituales, pero también practicas que te ayuden a crecer como ser humano y en tus relaciones con los que mas amas?

Entonces no faltes este próximo 9 de Septiembre a las 7:30pm

¿Qué necesitas hacer para asistir?

Inscríbete escribiendo al correo electrónico: yaonox@gmail.com o llamando al 5540988291, allí tomaran tu nombre y se entregaran los datos para poder realizar el pago de $100 pesos, que es el costo del taller que incluye el material y coffe-break.

Nos vemos pronto CDMX.

También puedes solicitar inscribirte llenando los datos que aparecen en la parte de abajo:

 

 

 

 

SIMPLE | Deja de controlar

SIMPLE | Deja de controlar

 

IMG_1426

El día de ayer inicié una serie de sermones titulado: #SIMPLE.

El objetivo es poder meditar en el poder que existe detrás de mantener las cosas simples sobre todo en nuestra fe y en nuestra existencia. Esta por demás decir que los seres humanos nos complicamos mucho la vida, y si hablamos de religión no se diga.

Hasta hace algunos años existían 33,000 denominaciones cristianas alrededor del mundo. Esto habla de lo complicado que es ponernos de acuerdo en algo que pareciera que deberíamos tener unidad. Pero lo hemos hecho muy complicado.

El día de ayer predicaba acerca del llamado que Jesús hizo a Mateo, que en el mismo evangelio de Mateo 9 relata la historia de cómo Jesús vio a Mateo sentado detrás de su mesa donde cobraba impuestos y le dijo: Sígueme.

Simple, Jesús no le pidió que repasara la Torá o no le hizo un examen de los mandatos o diferentes sacrificios judíos. No le pidió que cambiara nada, ni que hiciera algo extraordinario, solo le dijo SÍGUEME. Los que conocemos las escrituras sabemos que lo que hizo Mateo fue enorme y cambió su vida para siempre además de que el destino eterno de muchísima gente fue beneficiado por esta decisión que tomó de levantarse de su lugar y seguir al Maestro.

Hace un par de semanas tuve la oportunidad de viajar a San Francisco para correr junto con otros 6 amigos y miembros de mi iglesia el maratón en aquella ciudad. Fue una experiencia maravillosa que me ha dejado lecciones invaluables, una de ellas es que correr un maratón es muy simple. Es solo correr del punto A al punto B en menos de 6 horas por 26.2 millas o 42 kilómetros. Ahora, es importante no confundir SIMPLE con fácil. No fue nada fácil pero sí simple.

13892060_10210178010156448_8133853047990578578_n

Muchas personas que cada año hacen metas deportivas o de salud como comenzar a correr, o hacer ejercicio, o comer más sanamente, simplemente no resisten mucho porque se complican la vida llenándose de muchos pretextos para explicar por qué no pudieron continuar con sus metas.

Hoy quiero hablarte de una de las cosas que complica nuestra vida tanto espiritual como física, incluyendo aun nuestras relaciones con los demás.

¡La necesidad de controlarlo todo! ¿Conoces a alguien que es así? Personas que tienen un alto impulso de corregir, manipular o dictar el curso de la vida de los demás o de los aspectos de la vida misma.

Pero ¿de dónde proviene este deseo de controlar? De nuestra enorme necesidad de sentirnos seguros.

Cuando las personas no hacen lo que queremos o no reaccionan como pensábamos eso lo interpretamos como algo que nos puede lastimar y comenzamos a usar muchas tácticas para controlarlos y lograr que hagan lo que queremos porque así nos sentimos más seguros y hasta amados.

¿De dónde nace esta necesidad? Lo aprendimos desde que éramos niños, cuando las cosas se salían de control con mamá y papá o en la escuela y eso terminaba lastimándonos. Así que muchas veces sin concientizarlo aprendimos que controlando a los demás o a las circunstancias podríamos estar a salvo de ser lastimados o heridos en el proceso. El problema con esto es que el control es una ilusión. No dura y termina haciendo más daño que bien.

¿Qué tácticas usa una persona que busca controlar a los demás?

  • Hacerse la víctima para lograr que el otro termine haciendo lo que quiere.
  • Hacer berrinches y crear problemas para que los demás hagan lo que espera.
  • Manipular al otro con argumentos y actitudes que solo le favorecen a el o ella.
  • Imponer su punto de vista de las cosas usando el miedo, las amenazas o el poder.
  • Vivir preocupado todo el tiempo y ansioso porque piensa que al preocuparse está haciendo algo para lograr sus objetivos.

¿Te identificas con algo de esto?

La Biblia nos enseña que:

Precisamente a eso han sido llamados: a seguir las huellas de Cristo, que padeciendo por ustedes, les dejó un modelo que imitar.
1 Pedro 2:21 (BLPH)

Con esto en mente necesitamos preguntarnos ¿qué nos lleva hacia Jesús para cumplir con la voluntad de Dios? ¿Cómo logró hacer que doce hombres dieran la vida literalmente por Él? Y ¿cómo después de 2000 años logró que sigamos hablando de su vida y de sus enseñanzas?
¿Será que manipuló a sus seguidores, los quiso controlar o usó su poder y autoridad para lograr todo esto? No logro ver esto en las escrituras.

Jesús mantuvo simples las cosas. Recordemos que simple no es igual a fácil.

El mismo Mateo relata la siguiente historia (Mateo 19:16-26 (NVI))

16 Sucedió que un hombre se acercó a Jesús y le preguntó:
—Maestro, ¿qué de bueno tengo que hacer para obtener la vida eterna?

17 —¿Por qué me preguntas sobre lo que es bueno? —respondió Jesús—. Solamente hay uno que es bueno. Si quieres entrar en la vida, obedece los mandamientos.
18 —¿Cuáles? —preguntó el hombre.
Contestó Jesús:
—“No mates, no cometas adulterio, no robes, no presentes falso testimonio, 19 honra a tu padre y a tu madre”, y “ama a tu prójimo como a ti mismo”.
20 —Todos ésos los he cumplido —dijo el joven—. ¿Qué más me falta?
21 —Si quieres ser perfecto, anda, vende lo que tienes y dáselo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo. Luego ven y sígueme.
22 Cuando el joven oyó esto, se fue triste porque tenía muchas riquezas.
23 —Les aseguro —comentó Jesús a sus discípulos— que es difícil para un rico entrar en el reino de los cielos. 24 De hecho, le resulta más fácil a un camello pasar por el ojo de una aguja, que a un rico entrar en el reino de Dios.
25 Al oír esto, los discípulos quedaron desconcertados y decían:
—En ese caso, ¿quién podrá salvarse?
26 —Para los hombres es imposible —aclaró Jesús, mirándolos fijamente—, mas para Dios todo es posible.

Este es un gran ejemplo entre algo simple pero no fácil.

El relato nos presenta a un joven bastante deseoso y entusiasmado por saber cómo alcanzar la vida eterna, así que busca a Jesús para encontrar respuestas. En otro evangelio dice que este hombre cae a los pies de Jesús con la misma pregunta.

Más adelante encontramos la plática entre Jesús y este hombre que termina en la partida del joven porque se le hizo muy complicado hacer lo que Jesús le pedía. Para Jesús era simple el paso que el joven tenía que dar si quería alcanzar la vida eterna: Dejar de hacer de la riqueza material su tesoro. Pero no le pareció lo mismo a aquel hombre, y Mateo nos deja saber que aquel hombre se aleja triste tal vez porque no encontró lo que espera encontrar.

Como haya sido, lo que más me impacta es la actitud de Jesús. ¿Qué hace el Maestro? ¿Lo reprende por su amor a las riquezas y su cobardía para no escoger de una vez por todas obedecer su palabra?, o ¿será que lo manipula hablándole de lo que se está perdiendo haciéndolo sentir culpable por no estar decidido completamente? ¡No! Nada de esto.

Jesucristo deja ir al hombre. No hay ningún rastro de querer controlar la voluntad de aquella persona. Aclaro que tratar de hacer reflexionar a alguien para su propio bien no es lo mismo que manipular o querer controlar y tal vez la diferencia se encuentra en preguntarnos: ¿qué sentimos hacia una persona que no hace lo que esperamos o queremos que haga?

Muchos nos enojamos, juzgamos, criticamos o simplemente hacemos a un lado a esa persona descartándola como alguien indeseable. Es ahí donde sentimientos de frustración y desesperación florecen revelando que nos importa más controlar que amar a la otra persona frente a nosotros.

¿Por qué Jesús podía mantener una visión tan simple de la vida y de Dios?

Él mismo lo reveló a sus discípulos asustados y asombrados por la escena de la que habían sido testigos con aquel hombre rico. Y Jesús lo expresa de la siguiente manera: 26 —Para los hombres es imposible —aclaró Jesús, mirándolos fijamente—, mas para Dios todo es posible.

El único que todo lo puede es Dios, yo no. Solo al lado de mi creador todo es posible y si algo no pasa seguramente no es el tiempo de que suceda.

Ese principio y muchos otros podían hacer que Jesús comparara nuestra relación con Dios con la de un padre con sus hijos, como la de una vid y sus ramas. Las enseñanzas más recordadas de Jesús son aquellas en las que habla acerca de aves, flores, sembradores y pastores. Cosas y personajes que hasta un niño podía entender. Simple.

Querer controlar nuestra vida y a los demás puede llevarnos solo a lastimarnos y lastimar a otros. Este es un llamado a confiar en el único que todo lo puede.

Si algo no sale como tu quieres no recurras a la manipulación, a hacerte la víctima, ni a juzgar a los demás por no hacer lo que tu quieres. Mas bien deja que triunfe el amor.

En Lucas 16 Jesús enseñó una de las parábolas más hermosas de todas y esa fue la del hijo pródigo. Una breve historia de un joven que le pide a su padre la parte de la herencia que le correspondía y se larga a otro país. Herencia que despilfarró gastándola irresponsablemente y sufriendo las consecuencias de sus pésimas decisiones.

Ahora bien, si en esta historia Jesús estaba comparando a Dios con ese padre amoroso que después recibe al hijo con abrazos y besos, yo me pregunto: ¿Dónde vemos al padre tratando de hacer sentir a su hijo culpable por sus planes que desde lejos vemos que terminarían mal? ¿en qué momento el padre se hace la víctima de este hijo ingrato? Ni siquiera el padre sale a buscar al hijo. Lo deja tomar sus decisiones, le permite vivir las consecuencias de sus actos, no busca controlar nada en la vida de su amado hijo, pero eso si, el padre está listo para recibir al hijo en el momento en que él decida regresar. Sin “te lo dije”, ni “ahora vas a entender”, el padre acepta al hijo. Ese es Dios.

Si ni Dios trata de controlarnos, ¿por qué pensamos que es buena idea hacerlo nosotros?

¿Qué podemos hacer el día de hoy? Te invito a orar y decidir lo siguiente:

  • Reconoce lo que sí y lo que no está en tus manos. Lo que sí, esfuérzate con todo tu corazón por lograrlo y lo que no déjalo en las manos de quien sí puede hacerlo todo.
  • Aprende a soltar confiadamente aquellas cosas o situaciones que no puedes controlar. Y una de ellas es aceptar que las personas no fuimos creadas para ser controladas sino para ser amadas.
  • Mantente abierto en tu corazón para descubrir las maravillosas cosas que vienen cuando dejas la ilusión del control y aceptas que no todo en la vida tiene una explicación pero al lado de Dios sí tienen un propósito.

Es mi deseo que este devocional te inspire a llevar una vida y una fe más simple.

Bendiciones.