¿Qué está permitido hacer en sábado?

¿Por qué criticamos a ciertas personas? ¿Qué nos hace despreciar y/o estar a la defensiva con los demás? ¿Por qué preferimos cerrarnos y guardar silencio en lugar de hablar abiertamente de lo que pasa por nuestra mente y corazón?
De acuerdo a The Gottman Institute  criticar, despreciar, estar a la defensiva y callarnos son los cuatro jinetes del Apocalipsis en una relación. 
Los cuatro jinetes del Apocalipsis es una metáfora bíblica que representa el final de los tiempos. Ellos simbolizan la conquista, la guerra, el hambre y la muerte, respectivamente. El Dr. Gottman usa esta metáfora para describir los estilos de comunicación que pueden predecir el final de una relación.
¿Existe alguno de estos elementos en tus conversaciones diarias? Sobre todo en aquellos momentos que se tornan difíciles son los que revelan de lo que esta hecha nuestra relación. La forma en que nos comunicamos habla mucho de cuan sana y fuerte son nuestros vínculos con nuestra pareja, amigos y hasta con nuestros hijos.
Esto me recuerda como los cristianos podemos caer en criticar, despreciar, estar a la defensiva y hasta cerrarnos y aun así creer que estamos bien con Dios y podemos llegar a pensar que tenemos este tipo de comportamientos por que somos “espirituales”.
Veamos un ejemplo de esto. En el evangelio de Lucas capitulo 6 del verso 1 al 11, podemos ver a Jesús caminando con sus discípulos y de pronto como a todo ser humano normal, el hambre les llego y les incito a tomar algunas espigas de trigo que encontraron por el camino como tentempié. Hasta ese momento todo era normal. Pero a los ojos de otras personas ese simple acto era una completa rebelión a las enseñanzas de la religión de aquella época.
Un grupo de religiosos critico a Jesus y a sus discípulos por hacer lo prohibido en el día mas sagrado de la semana: el sábado. El problema de criticar es que no es lo mismo a ofrecer una critica, queja o hacer una observación de lo que consideramos que es incorrecto. El que es critico lo que hace es atacar al ser mismo de la otra persona. Y no deja lugar para tener una conversación sino que ha emitido un juicio.
Lucas nos dice en el verso 1 que eran los discípulos los que estaban comiendo las espigas de trigo, pero lo fariseos no les importo y prefirieron agarrar parejo al decir:¿Por qué hacen ustedes lo que está prohibido hacer en sábado?
Es obvio que a estas personas no les interesaba tener una relación con Jesús, ni querían conocerlo mas, ni mucho menos conocer su opinión al respecto de como él veía las cosas.  La acción de solo criticar elimina casi toda posibilidad de conexión con la otra persona.
Jesús no se queda callado y les recuerda que el rey mas amado de Israel hizo algo todavía peor que esto al tomar panes consagrados a Dios, panes que solo se les permitía comer a los sacerdotes y no solo el como de ellos sino que también los repartir con sus compañeros. Esto me encanta de Jesús. El sabe que no toda la historia del pueblo de Dios es una historia de perfección, obediencia y luz. No todo es tan blanco y negro como creemos que es, y Jesus dio el ejemplo perfecto a los fariseos que al parecer se quedaron sin palabras.
Lucas continua su relato y hace mención de que en otro sábado Jesús entro en la sinagoga y comenzó a enseñar. Entre los asistentes a esta reunion se encontraban nuevamente estos hombres que buscaban proteger su religion y sus creencias a toda costa. El verso 7 nos dice: así que los maestros de la ley y los fariseos, buscando un motivo para acusar a Jesús, no le quitaban la vista de encima para ver si sanaba en sábado.
¿En donde esta tu mirada? 
Esto es sorprendente y al mismo tiempo triste. Estos hombres que era obvio que no estaban de acuerdo con este joven maestro, en lugar de disfrutar de este día tan sagrado y hacer sus quehaceres religiosos en paz al lado de sus familias y amigos preferían pasar tiempo buscando encontrar algún error en Jesús para poder ahora si acusarlo de algo formal.
Como pastor de una iglesia se lo que eso se siente, cuando no te quitan la vista de encima. Toda tu vida esta expuesta. Como me visto, donde vivo, el auto que uso, como educo a mi hijo, como trato a mi esposa, como salir el ultimo servicio evangelistico, si el sermon fue muy corto o muy largo. Lo que escribo en Facebook, la ultima foto en instagram. En realidad no tengo problema con nada de esto. Estoy consiente que es el parte de este trabajo y de la responsabilidad adquirida. Lo que me llama la atención son las personas que dedican tiempo para poner su mirada solo para criticar, juzgar y despreciar a aquellos que piensan o actuar diferente a ellos. Y que cuando se les pregunta o confronta de porque se comportan de esa manera solo son defensivos o guardan silencio.
Mas alla de lo correcto o incorrecto
Confieso que antes no entendia esas actitudes y solas las tachaba de pecaminosas y terminaba también juzgando a esas personas como fariseos y religiosos llenos de critica e hipocresía  Lo que no me daba cuenta es que esos estilos de comunicación entre muchas cosas lo que expresan es una relación muerta o inexistente con la persona objeto de nuestro malestar. Es muy simple: Así no tratamos a aquellos con los que estamos conectados.
Del verso al 8 al 10 Lucas relata como Jesús sana a un hombre con la mano paralizada. A pesar del gran milagro ocurrido aquel día, el resultado en los corazones de aquellos defensores de la fe judía fue bastante impactante. Lucas lo describe así:  “Pero ellos se enfurecieron y comenzaron a discutir qué podrían hacer contra Jesús.”
Perdón ¿escuche bien? En lugar de sentir asombro por el milagro que habían sido testigos se enfurecieron y en lugar de agradecer a Dios y a Jesús por ayudar a un hombre que tal vez no tenia trabajo, o que había experimentado burlas o sabe Dios cuanta cosa mas, no, no fue así. En lugar de eso comenzaron a platicar entre ellos que harían para deshacerse de él.
¿Te sorprende su respuesta? Al principio para mi resultaba chocante que hubiera gente que ante el bien quisiera responder con mal. Pero entre mas pasa el tiempo me doy cuenta que esto no es tan fuera de lo común. Todos los días, por todo el mundo existen personas que atacan a otras solo por que son diferentes en algo. Puede ser color de piel, ideologías, raza, creencias, status social, etc.
Muchos de nosotros aprendimos que lo diferente puede resultar amenazante. Por muchas generaciones hombres como los fariseos y los maestros de la ley habían entregado sus vidas para defender las enseñanzas de Dios. El pueblo judios había sido atacado, saqueado y maltratado por siglos por otras naciones. Y lo que los había mantenido unidos y con la mirada arriba era su fe y sus creencias.
No es extraño que ellos querían defender esas mismas leyes y enseñanzas que tanto orgullo les causaba. Al final de cuentas ellos estaban convencidos que esas tradiciones representaban un pacto especial entre Dios y ellos. Y Jesús parecía ir en contra de ellas. ¿Qué haces tu cuando alguien ataca las cosas que te dan identidad? ¿Cómo miras a esa personas?
Como conclusión, no debe resultar extraño que los fariseos y maestros de la ley se sintieran incómodos y hasta amenazados con los que Cristo hacia. Pero lo triste es que cuando preferimos defender nuestras creencias y nuestras propias ideas de lo que resulta correcto podemos correr el riesgo de mirar a las demás personas como lo que son.
Estos defensores de la verdad habían perdido por completo de vista al hombre con la mano paralizada. Nadie pensó en él. Lo mismo sucede cuando preferimos tener una relación con nuestras ideas que con las personas. Dejamos de ver las necesidades, el dolor y la humanidad en el otro. La gente de repente se convierten en objetos ante nuestros ojos. Para Jesús era mas importante aquel hombre que seguir las tradiciones.
Por otro lado, criticar, despreciar y pensar en hacer daño a Jesús por parte de estas personas solo habla de lo alejados que ellos estaban de él. Si alguien se hubiera dado el tiempo para hablar con Jesús para conocer sus motivos, y como el veía las cosas; tal solo conectar con él, probablemente no hubieran respondido así.
Es cierto que ellos iniciaron la conversación pero en verdad solo fue para acusar a Jesus y a sus discípulos por hacer lo prohibido en sábado y no por que de verdad querían tener una relación con ellos.
¿Jesús quebranto la ley? 
Es importante mencionar que la ley que los fariseos y maestros de la ley estaban defendiendo no provenía de la ley de Dios, sino de las interpretaciones que mas tarde se hicieron con el deseo de guardar lo sagrado del Sábado como día dedicado a Dios. Así que la única cosa que fue rota fueron las interpretaciones de alguien mas.
Hoy quiero animarte a meditar en estas 3 cosas:
  1. Medita que elementos salen en tus conversaciones con las demás personas. ¿Hay gratitud, reconocimiento, compasión y amor? o ¿te es mas fácil criticar, despreciar, estar a la defensiva o guardar silencio ante la otra persona? Si lo último es lo que mas aparece es necesario que te des cuenta que esa relación esta en peligro de llegar a su fin si no haces algo.
  2.  Antes de sacar conclusiones acerca de las acciones de alguien mas date el tiempo de conocer a esa persona, lo que lo motiva a actuar como lo hace, ponte en su lugar y lo mas probable esa simple conexión te lleve mirar las cosas desde otra perspectiva.
  3. Asegúrate que lo que defiendes en tu vida diaria es realmente la voluntad de Dios y no solo interpretaciones de otros.
El mundo necesita a Jesús, y la iglesia es su representante sobre la tierra. Eso no esta en duda, la pregunta que me hago es ¿estoy representando realmente a Jesus en este mundo o lo que sale de mi son mas mis prejuicios personales?
Si representamos a Jesús estoy convencido que mucha gente sera beneficiada, veremos milagros y personas reconocerán el poder de Dios en sus vidas.
Pero si lo segundo es nuestra realidad, no nos sorprendamos que lo único que vemos en los demás es lo malo y que nuestros corazones lo único que sienten es miedo, enojo y hasta ganas de dañar a los demás.
Y tu, que contestaras cuando Jesús te pregunte: ¿Qué está permitido hacer en sábado: hacer el bien o el mal, salvar una vida o destruirla?

Un comentario en “¿Qué está permitido hacer en sábado?

  1. Gracias a Dios, primero por hacerme llegar sus palabras , gracias Ud. Por su humildad y amor a Dios.
    Dios siga bendiciendo su camino con fortaleza
    Su perseverancia, su compasión, humildad, y su a amor a Jesús, me ayudan en mi caminar por la puerta estrecha.

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