Día 9. Los amigos hablan bien uno del otro

Hablar bien

Día 9. ¿Alguna vez haz escuchado a una persona hablar mal de sus propios amigos? ¿Qué sientes? ¿No es algo triste y hasta deprimente ser testigo de algo tan bajo?

Como ya nos hemos dado cuenta en esta serie, Dios tiene amigos y por consiguiente Él sabe ser un buen amigo. Y una de las características que más ternura me dan es cuando leo como Dios presume a uno de sus amigos. Ver a Dios hablando bien de un ser humano es simplemente un cuadro hermoso.

Llegó el día en que los ángeles debían hacer acto de presencia ante el Señor, y con ellos se presentó también Satanás. Y el Señor le preguntó:

—¿De dónde vienes?

—Vengo de rondar la tierra, y de recorrerla de un extremo a otro —le respondió Satanás.

—¿Te has puesto a pensar en mi siervo Job? —volvió a preguntarle el Señor—. No hay en la tierra nadie como él; es un hombre recto e intachable, que me honra y vive apartado del mal.

Job 1:6-8 (NVI)

Los dos símbolos de nuestro universo están cara a cara. El bien perfecto y la personificación de la maldad están frente a frente y platican. ¿Cuál es el tema de la platica? Un hombre.

Un hombre por el que Dios siente un aprecio especial. Un hombre por el que el Creador del universo se toma la molestia de preguntarle a Satanás si se ha dado el tiempo de pensar, o como dice otra versión de la biblia: “si se ha fijado” en alguien como Job. ¡Wow! Pero eso no es todo, el mismo Dios declara que “no hay nadie en la tierra como Job” ¡Nadie! Lo dijo Dios. Si es no es aprecio, no se que lo pueda ser.

¿Tú como hablas de tus amigos? ¿Qué expresas de ellos aún a tus enemigos?

Tengo la bendición de tener amigos muy queridos. Dios me regalo la amistad de un par de ellos mientras yo cursaba mis estudios universitarios y fuimos parte del mismo ministerio en nuestra iglesia. Compartimos los mismos sueños por servir a Dios y alcanzar este mundo para Cristo. Hemos compartido grandes experiencias. Uno de ellos fue el ministro que nos caso a mi esposa y a mi, y mi otro gran amigo fue mi caballero principal dentro del cortejo de mi boda. Ahora nuestros hijos son amigos. Hemos reído como locos, hemos derramado muchísimas lagrimas juntos, sacrificamos nuestras carreras juntos, hemos hechos toda clase de locuras y tonteras juntos. En resumen ¡somos amigos!

Pero mis amigos son humanos y yo también. Nos equivocamos, cometemos errores y fallamos. Cuando eso pasa, la tentación de hablar mal puede llegar como una serpiente que te invita a tomar el veneno del chisme, de difamación y así denigrar a aquellos con los cuales has compartido tantas vivencias juntos.

La biblia enseña que Dios es amor y que además El no puede traicionarse a sí mismo. Así que es por eso que podemos ver al ser más perfecto, puro, recto y santo hablando bien de un simple ser humano como Job y no solo hablando bien de él, sino exaltándolo ante su corte celestial.

¿Haz tenido alguna vez a un amigo del cual te sintieras tan orgulloso que lo presumas a todo el mundo? Bueno, aquí vemos un buen ejemplo de esto. Dios mismo esta presumiendo a su amigo Job ante el tentador.

¿Cuáles eran las palabras de Dios acerca de Job? “es un hombre recto e intachable, que me honra y vive apartado del mal.”

Dios al hablar de Job, describe sus cualidades. Dios ve lo bueno de Job. Él esta orgulloso de su amigo y tiene que contárselo a todos. No importa aún que las personas que lo estén escuchando no estén de acuerdo con él.

En el verso 9 Satanás replicó:

—¿Y acaso Job te honra sin recibir nada a cambio? 10 ¿Acaso no están bajo tu protección él y su familia y todas sus posesiones? De tal modo has bendecido la obra de sus manos que sus rebaños y ganados llenan toda la tierra. 11 Pero extiende la mano y quítale todo lo que posee, ¡a ver si no te maldice en tu propia cara!

Satanás veía al amigo de Dios de una manera muy diferente. Cuestionaba la pureza de la devoción de Job y los motivos de su amor por Dios.

Cuando hablamos de alguien hablamos de nosotros mismos. Esto es todo un desafío ya que no es fácil estar conscientes de que al hablar mal de un amigo en primer lugar nos denigramos a nosotros mismos. Nos convertimos en traidores. Nos volvemos cobardes, dando la espalda al otro ser humano que un día puso su confianza en nosotros.

Esta es otra de las razones que proveen inspiración a mi corazón en la búsqueda de llegar a ser un gran amigo de Dios. Hoy me pregunto ¿Qué hablará Dios de mi? ¿Qué verá en mi? Cuando la monstruosa cara de la culpa se asoma y trata de desanimarme diciendo que no valgo la pena y que nunca seré lo suficientemente bueno, es entonces cuando recuerdo: ¡Dios nunca habla mal de sus amigos! Y si Dios es mi amigo ¿qué importa lo que piensen los demás?

 

Desafío de este día:

  • Habla bien de tus amigos. Presúmelos.
  • Habla claramente de sus cualidades y exáltalos ante todos, aún ante aquellos que los critican y desprecian.
  • ¡Nunca, nunca te avergüences de tus amigos!
  • Recuerda que si son verdaderos amigos, ellos te han dado algo que nunca más podrán recuperar: Su tiempo.

 

Bendiciones desde Boston

 

Un comentario en “Día 9. Los amigos hablan bien uno del otro

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s