Serie devocional AMIGOS DE DIOS

Amigos de Dios 1

A inicio de este año inicie un reto que titule “#RenovationProyect2014. Un plan personal de escribir 52 post (uno cada semana) todo con el propósito de trabajar en la renovación personal y unirme con muchos otros que están en la misma búsqueda. Hace ya algunas semanas que algunos sucesos me habían causado por decirlo de alguna manera un bloqueo mental y espiritual en el que me permití (solo yo soy responsable de cómo me sentí) estancarme en este propósito.

El día de hoy retomo mi blog con el mismo proyecto pero ahora con un reto personal mas ambicioso. Escribir una serie de devocionales que promuevan mi propia renovación y contribuyan a la inspiración y desarrollo de la fe y animo en los corazones de cada lector de este blog.

 

La serie se titula: Amigos de Dios.

Así se cumplió la Escritura que dice: «Le creyó Abraham a Dios, y esto se le tomó en cuenta como justicia», y fue llamado amigo de Dios.

Santiago 2:23 (NVI)

El stress, la depresión y la ansiedad son solo algunos síntomas de nuestra sociedad cada vez más hambrienta de vivir una verdadera experiencia con Dios, sin embargo, no es ningún secreto para nadie el hecho de que para todos aquellos que buscamos servir a Dios y a sus hijos, podemos sufrir también de agotamiento, desanimo, frustración y muchos signos más de desgaste tanto emocional, físico y espiritual.

En la palabra de Dios podemos encontrar un hermoso y poderoso mensaje ideal para nuestros días. El salmo 127 verso 2 declara una verdad sumamente inspirante y renovadora: “De nada sirve trabajar de sol a sol y comer un pan ganado con dolor, cuando Dios lo da a sus amigos mientras duermen.”

Dios mismo cuida, protege, renueva y provee todo lo necesario para aquellos que son sus amigos – sus  amados -.

El día de hoy iniciaremos estudiando un momento conmovedor y revelador de un amigo de Dios. Este hombre fue utilizado como herramienta de Dios para ayudar a convertir al líder mas influyente de la iglesia primitiva. Saulo, mas tarde conocido como el Apóstol Pablo, el hombre que mediante sus viajes ayudo a esparcir la semilla del evangelio en muchísimas ciudades. Aquel hombre al que el Espíritu de Jesús inspiro para escribir la mayor parte del nuevo testamento y así poder influenciar la vida de millones de personas por mas de 2000 años. Bueno ese hombre antes de que todo esto ocurriera recibió la ayuda y fue bautizado por un amigo de Dios. Su nombre: Ananías.

Había entonces un discípulo en Damasco llamado Ananías, al cual el Señor dijo en visión: Ananías. Y él respondió: Heme aquí, Señor.

Hechos 9:10 (JBS)

 

Una de las característica de una verdadera amistad es que los amigos reconocen sus voces inmediatamente. Cuando Dios le habla a Ananías, no vemos a este hombre asustándose o preguntándose quien era el que le hablaba. Había una completa seguridad y confianza. La respuesta de Ananías es la misma que realiza el profeta Isaías cuando tiene la aquella visión impresionante de Dios y el contesta las mismas palabras: Entonces respondí yo: Heme aquí, envíame a mí. (Isaías 6:8)

Es obvio que Ananías estaba acostumbrado a escuchar la voz de su Señor. Un hombre acostumbrado a tener visiones, sabia de quien venían y no tenia miedo o confusión.

La petición del Señor fue clara: Anda, ve a la casa de Judas, en la calle llamada Derecha, y pregunta por un tal Saulo de Tarso. Está orando, y ha visto en una visión a un hombre llamado Ananías, que entra y pone las manos sobre él para que recobre la vista. (Hechos 9:11-12 NVI)

Jesús mismo le esta pidiendo que ayude a Saulo. La misión parecería muy sencilla si no fuera por el pequeño detalle de que el hombre a quien Jesús quiere sanar es un feroz y cruel perseguidor de la recién nacida iglesia de Cristo.

Como buen amigo que puede sentir la confianza de no estar de acuerdo y además tiene la libertad de expresar sus desacuerdos o preocupación con el plan, le expresa a Jesús  lo siguiente:

Entonces Ananías respondió:

—Señor, he oído hablar mucho de ese hombre y de todo el mal que ha causado a tus santos en Jerusalén.  Y ahora lo tenemos aquí, autorizado por los jefes de los sacerdotes, para llevarse presos a todos los que invocan tu nombre. (Hechos 9:13-14)

Ananías no siente temor de expresar lo que él piensa de Saulo, de sus dudas y temores personales.  ¿Es posible Señor, que estés equivocado?

El Señor en vez de enojarse o exigirle que simplemente haga  lo que le pidió, lo escucha, le insiste y lo mejor de todo es que lo convence dándole argumentos… wow!!!

—¡Ve! —insistió el Señor—, porque ese hombre es mi instrumento escogido para dar a conocer mi nombre tanto a las *naciones y a sus reyes como al pueblo de Israel.  Yo le mostraré cuánto tendrá que padecer por mi nombre. (v.-15-16)

El Señor le explica sus planes para Saulo a Ananías. Me fascina la relación de Ananías y Dios. Dios no se impone, no amenaza o manipula a sus amigos. No exige una obediencia ciega.

Ananías se fue y, cuando llegó a la casa, le impuso las manos a Saulo y le dijo: «Hermano Saulo, el Señor Jesús, que se te apareció en el camino, me ha enviado para que recobres la vista y seas lleno del Espíritu Santo.»  Al instante cayó de los ojos de Saulo algo como escamas, y recobró la vista. Se levantó y fue bautizado;  y habiendo comido, recobró las fuerzas. (v.-17-19)

El nombre de Ananías significa “Dios ha obrado con gracia”. Algo que aquel perseguidor de la iglesia llamado Saulo realmente necesitaría. ¿Cómo se dirige Ananías a Saulo? ¿Qué titulo usa para su primer conversación con él? Las primeras palabras fueron: “Hermano Saulo”. La amistad con Dios le hizo saber a Ananías que este hombre respondería al evangelio. Ananías ora por su perseguidor, es sanado, lo bautiza y terminan comiendo juntos.

 

¿Cómo esto impacta mi vida?

Como alguien que ha sido llamado a predicar y esparcir el evangelio, constantemente lucho con la frustración de que ciertos “planes evangelisticos” no tienen éxito. O de que las personas con las que estudio las escrituras no llegan a tomar la decisión que tomó Saulo de bautizarse y vivir comprometidos a la misión de Cristo.

No sabemos que estaba haciendo Ananías antes de la petición de ir en busca de Saulo. Pero lo que si es seguro es que su oído y su corazón estaban listo para escuchar y atender la petición de su Amigo.

Después de 18 años de ser cristiano se que no puedo ser simplista y creer que mi relación con mi Dios consiste en fórmulas que si las cumplo, entonces ya soy su amigo. Pero si estoy seguro de algo:  sin oración ferviente y estudio diario y profundo de Su palabra será mas complicado tener un oído listo y dispuesto para hacer Su voluntad.

 

Preguntas a contestar durante esta serie:

  • ¿Cómo es Dios con sus amigos?
  • ¿Cómo son los amigos de Dios con él?
  • ¿Cómo puedo ser amigo de Dios?

 

Enseñanza para mi vida:

1.- Dios usa a sus amigos de muchas maneras, por ejemplo para bautizar y cambiar el destino de millones de personas.

2.- Mi amistad con Dios puede ayudarme a vencer mis miedos mas profundos para realizar actos de obediencia que ayuden a construir Su Reino sobre la tierra.

2 comentarios en “Serie devocional AMIGOS DE DIOS

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