5 cosas que aprendí cuando deje de trabajar como ministro

18 años atrás me convertí en un cristiano. 7 años después fui invitado a servir como parte del staff de ministros de tiempo completo de mi congregación. Después de 9 años de servir como ministro pagado llego el día en que deje de trabajar para mi iglesia y estas fueron las lecciones que aprendí:

1.- Definir mi identidad.

Una de mis lecciones mas valiosas que aprendí fue el tema de mi identidad. Descubrí que todos tenemos un enorme deseo de ser alguien en la vida y de hacer cosas que sean valiosas. Pero al mismo tiempo luchamos con sentimientos de soledad, duda e insuficiencia. Sentimientos que es mas fácil silenciar cuando estas ocupado haciendo muchas cosas del ministerio.  ¿Quién soy yo? ¿Qué me define? ¿Qué me hace valioso? ¿Por qué estoy aquí? Son preguntas que necesitaba responder sino quería acabar consumido por el miedo, la duda y la amargura. Cuando servía en el tiempo completo parecía que esas preguntas eran fácil de contestar:

– ¿Quién soy yo? Un ministro o líder.

– ¿Qué me hace valioso? Tener un gran grupo a mi cargo donde el ambiente sea vibrante y fructífero (que crezca en numero).

– ¿Por qué estoy aquí? Por que encontré una gran iglesia en la cual poder desarrollar mi fe y mi liderazgo.

Todas las respuestas se volvieron confusas un día después de mi salida del ministerio. Dejar de predicar, perder en un sentido la influencia que tenia y la seguridad económica que me proporcionaba un salario estable solo fueron el inicio de mi viaje de autodescubrimiento. Recuerdo las lagrimas que derrame un día en que iba con mi pequeño hijo de la mano y mientras caminábamos y sentía su manita agarrando la mía, yo lloraba de miedo y desesperación preguntándome a mi mismo: -¿qué voy a hacer ahora?  -¿Cómo voy a proveer para mi familia lo necesario para vivir?  Deje mi carrera como abogado, no se hacer nada mas que ser un ministro y ahora no tengo lo que me daba no solo seguridad económica sino también mi identidad personal y en cierto grado también espiritual. Con el tiempo comprendí que antes de responder a estas preguntas, necesitaba encontrar respuestas a las primeras preguntas que tenían que ver con mi identidad.

Esto me hace pensar en las palabras de Oscar Wilde: “La mayoría de las personas son otras personas. Sus pensamientos son las opiniones de alguien mas, sus vidas son una imitación, sus pasiones una frase de alguien más”. Creo que Wilde tiene razón porque la mayoría de las personas no estamos seguros de quienes somos.

Y cuando nos falta la verdadera comprensión de nuestra identidad no somos capaces de comprender nuestra verdadera vocación y llamado.

Así que este tiempo me llevo a comprender la importancia de mi identidad personal y como ella impactaría todo en mi vida. El apóstol Pedro tuvo una respuesta para mi en su 1er Carta: “Pero ustedes son linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido para posesión de Dios, a fin de que anuncien las virtudes de Aquél que los llamó de las tinieblas a Su luz admirable”. (1 Pedro 2:9 NBLH)

Cuando pararon todas las actividades en las que estaba envuelto, vino el silencio para repensar mi propia relación con Dios. Fue ahí donde de golpe pude ver lo que siempre estuvo frente a mi y que hasta lo predicaba muchísimas veces, pero ahora se volvía una realidad abrumadora.

Esta escritura y muchas otras me dieron respuestas mas solidas a mi vida.

¿Quién soy? Soy escogido por el mismo Dios para ser parte de algo muy especial que Él mismo diseño. Soy alguien apartado (santo) para Él y por Él.

¿Qué me hace valioso? Que le pertenezco a Dios. No son mis actividades, ni mis títulos, ni mi conocimiento, ni mis logros. Es mi pertenencia donde proviene mi valía.

¿Por qué estoy aquí? Para ser un story teller (alguien que cuenta historias) historias grandiosas de un Dios grandioso. Historias que dominen la mente de los que las escuchen y puedan tener la oportunidad de conocer a Aquel que vive en una luz admirable y nos quiere junto a ÉL – por la eternidad- .

Esto me ayudo a comprender que no necesito de una acreditación humana para vivir mi propia identidad. Al final fue mi identidad la que me llevo de nuevo a vivir el llamado de mi vida: Predicar el evangelio, ahora desde Boston.

2.- Aprender a cerrar círculos.

La biblia en el libro del Éxodo relata la sorpréndete historia de cuando Dios libero a su pueblo Israel de la esclavitud de Egipto. Lo que comenzó como un viaje emocionante y lleno de milagros al inicio termino en desgracia para toda una generación que no alcanzo a llegar a la meta señalada: la tierra prometida.

En Deuteronomio 8:2 Dios declara a su pueblo: “Y te acordarás de todo el camino por donde el Señor tu Dios te ha traído por el desierto durante estos cuarenta años, para humillarte, probándote, a fin de saber lo que había en tu corazón, si guardarías o no Sus mandamientos”. (NBLH)

Durante aquel año aprendí que el desierto le encanta a Dios para tratar con sus escogidos. En aquel desierto solo tenia dos opciones: 1.- Ser real con lo que había en mi corazón y tratarlo o 2.- Guardarme todas mis emociones y pensamientos y esperar haber que pasaba.  En cuestión de días comencé a recordar a varios amigos míos que después de varios años seguían cargando con varias emociones que los limitaban para brillar en el presente. Enojo, rabia, frustración, amargura, desanimo, desconfianza por mencionar algunas. El problema no son en si esas emociones, sino que ellas eran resultado de asuntos no tratados en el pasado.

Ya de por si es duro enfrentar un despido, pero si en esa transición las relaciones personales fueron dañadas, la confianza rota o lastimado el corazón; el camino a la liberación final siempre será cerrar esos círculos abiertos.

Después de nuestra salida del ministerio mi esposa y yo pasamos alrededor de 8 meses buscando y hablando con varias personas con las que sentíamos asuntos abiertos de enojo y desconfianza. Nuestro deseo era primero estar unidos a nuestra congregación pero también era para sanar nuestro corazón de lo que sentíamos. Ahora me pregunto ¿Qué hubiera pasado si al primer mes nos hubiéramos cansado, dominados por nuestra tristeza y enojo? O ¿Qué tal al cuarto mes después de varios intentos y que no veíamos los cambios que deseábamos? O bueno ¿qué tal al séptimo mes? Ya podía decir que había intentando todo ¿o no?

Pero la realidad fue hasta el octavo mes en que en una reunión con las personas involucradas sentimos realmente que nuestro circulo se había cerrado.

Estoy seguro que si no hubiéramos perseverado todavía seguiríamos como el pueblo de Israel, dando vueltas y vueltas en el mismo desierto. Y no olvides que es el desierto donde Dios prueba lo que realmente hay en nuestros corazones y si habremos de obedecerlo o no.

¿Hay círculos o situaciones que siguen abiertas en tu vida?¿Con quien? ¿Qué estas haciendo al respecto? Tener estos “círculos abiertos” es como estar viendo la misma vieja y desgastada película una y otra vez en tu mente. Y al hacer esto solo te llenas de las mismas emociones que pueden estar solo contaminando tu corazón. No lo olvides: El desierto es solo un momento en la vida, al final esta la tierra que fluye la leche y la miel. Pero los que no traten su corazón corren el riesgo de solo terminar sus vidas dando vueltas en el mismo lugar.

3.- Confiar en la provisión de Dios.

¿Cuántas veces predique: Confía en Dios y Él te sustentara? Muchísimas. Cuando tienes un salario cada mes en tu bolsillo es un poco mas fácil hablar de este tema. Pero cuando lo pierdes todo y ni siquiera sabes de lo que eres capaz de hacer resulta complicado hablar de esto.

El apóstol Pablo confirmo una vez: “Así que mi Dios les proveerá de todo lo que necesiten, conforme a las gloriosas riquezas que tiene en Cristo Jesús”. (Filipenses 4:19 NVI) ¿Todo lo que necesito? ¿En serio? Tenia que descubrirlo por mi mismo. Así que ahora que oraba a Dios y buscaba un nuevo trabajo, necesitaba algo en mi corazón que seria lo que mostraría mi confianza en mi Señor: Contentamiento.

En el verso 11 Pablo hace una afirmación poderosa: “…pues he aprendido a contentarme cualquiera que sea mi situación”. Contentamiento también se traduce como “adaptarme” o “estar satisfecho”. Era vital aprender esa cualidad. Cuando el dinero no alcazaba, mi familia y yo salíamos los fines de semana a lo que en México le llamamos “tianguis” o mercados ambulantes y vendíamos nuestras posesiones. Mi amada esposa durante la semana preguntaba a familiares y amigos si tenían cosas que ya no usaran y que quisieran regalar. Al final esas cosas las vendíamos para poder tener que comer o poder en mi caso pagar mi transporte para seguir buscando trabajo. Eso lo hicimos por un par de meses. Recuerdo a mi hijo gritar en aquel lugar “¡lápices de a pesooooo!” Al principio no me gustaba la idea, me incomodaba, pero sabia dentro de mi que esto solo era parte de algo muy bueno que vendría. Así que me contente, me adapte y me sentí realmente satisfecho con lo que tenia. ¿Sabes cuantos problemas en el matrimonio se pueden evitar con el contentamiento? ¿Puedes alcanzar a ver cuanto estrés y presión innecesaria se puede evitar cuando aprendemos a vivir realmente satisfechos y agradecidos por lo que tenemos? Soy testigo de eso.

4.- Descubre tus talentos.

He relatado en otro post como fue en este momento de mi vida cuando me convertí en un Coach certificado. Certificación que me abrió las puertas de empresas y compañías privadas y del mismo gobierno federal para poder impartir cursos de capacitación en temas de Coaching y liderazgo. Comencé a dar sesiones de coaching privadas donde lo que cobraba por una hora de servicio era el total de varios días de salario de muchas personas.

Recuerdo muy bien en aquellos días tuve que hacerme varias preguntas que definirían el curso de mi vida y la manera que iba a suplir la necesidades de mi familia y al mismo tiempo desarrollarme como persona. Algunas fueron:¿Para que soy bueno?, ¿Cuáles son mis talentos?

Para luchar contra la idea de que no sabia hacer otra cosa tuve que leer mucho. Recuerdo muchísimo un libro titulado “TALENTO” escrito por Tom Peters, uno de los intelectuales de la gerencia y los negocios mas reconocidos a nivel mundial, al cual estoy tremendamente agradecido. En su libro hablaba de cómo esta es la era de los talentosos. El declara que el tiempo en que uno podía sentir la seguridad de trabajar para una institución para toda la vida y crecer dentro de ella, había terminado y que era de vital importancia aprender a descubrir los talentos y pasiones mas profundos, alimentarlos y aprender a sacarles el mayor provecho. Esto fue lo que hice. Desarrolle una lista de mis dones naturales, otra de las habilidades que desarrolle como ministro por todos esos años, les agregue valor (entrenamiento profesional) y las vendí. Fue sorprendente las puertas de proyectos se abrían ante el asombro de varias personas y amigos que me habían dicho que lo que yo quería hacer no era real y que tenia que comenzar desde abajo. “Siendo humilde” y aceptando que no sabia muchas cosas que el mundo secular necesita. En este tiempo también aprendí que existe mas humildad en reconocer lo grandioso que somos, porque somos creación de un Dios grandioso, que en la falsa idea de agachar la cabeza y conformarse con lo que la vida quiera darnos.

Al final con la ayuda de mi Dios, mi esposa, preparación y otros grandes personas vi mas claramente los talentos que me darían los trabajos que necesitaba.

5.- Encuentra tu tribu.

“Somos la suma de las personas que han tocado nuestras vidas”. Esta frase se convirtió en un lema para mi. Nadie llega a ningún lado solo. En esto también hay una gran lección de humildad. Reconocer que no podemos, ni lo sabemos todo. La biblia no se equivoca cuando asegura:

Uno solo puede ser vencido,

    pero dos pueden resistir.

¡La cuerda de tres hilos

    no se rompe fácilmente!

Eclesiastés 4:12 (NVI)

En mi país hay un dicho que dice: “El que se junta con lobos a aullar de enseña”.  Aquel año en mi vida sabia que necesita de personas que hayan pasado por cosas similares a mi situación y aprender como lo superaron. Necesitaba inspiración. Necesitaba mentores. No puedo olvidar la primer platica que tuve con un viejo amigo un día después de mi salida del ministerio. Nos había invitado a mi familia y a mi a comer a su casa y al hablar de lo que nos había pasado sus palabras fueron: “¡Esto es lo mejor que te ha pasado en la vida!” Yo un poco confundido lo seguí escuchando.

-Alberto, mira el sin fin de posibilidades que tienen ahora. ¡Con tus dones y tu experiencia puedes lograr…! Y continuo haciéndome ver todo lo que podía alcanzar en este cambio de vida. ¡Wow! ¿No son esos los amigos que necesitamos en esos tiempo difíciles?

Meses después, mi primer proyecto formal que me dio los ingresos suficientes para vivir vino de vender un curso de capacitación del que no sabia nada y del que la clave fue haber hecho una alianza con un excelente y súper talentoso hombre, amigo y hermano que con su invaluable ayuda pude no solo tener un ingreso por casi medio año sino que aprendí las bases para los futuros proyectos  por cuenta propia.

De las cosas que mas agradezco a Dios fue que puso en mi camino a gente maravillosa que Lo amaban profundamente y que eran exitosos en sus vidas y negocios. Fue increíble como pude redescubrir amigos, encontrar nuevos y solidificar otros. Ellos se volvieron mi tribu. A través de alguno de ellos conocí a otras personas que me llevaron a soñar aun mas alto. La escalera hacia arriba no tenia fin.

¿Quienes son tu tribu? ¿Con quien compartes mas tiempo, charlas y emociones? Pues lo que responda a estas preguntas te dirá hacían donde vas y como llegaras.

Al día de hoy estoy sirviendo felizmente una vez mas como ministro de tiempo completo para el ministerio latino de la Iglesia de Cristo de Boston. Y las lecciones que aprendí serán invaluables para mi y deseo que lo sean para todos aquello que en este momento están pasando lo que yo pase o para los que en el futuro lo pasen.

Bendiciones desde Boston

15 comentarios en “5 cosas que aprendí cuando deje de trabajar como ministro

  1. Muchas gracias, por lo que compartes, me ayudo ampliamente, me gustaría contactarte por SKYPE estoy en monterrey, México, me interesan varios temas que compartiste. Un abrazo desde Nuevo Leon

    1. Hola Carlos. Gracias por pasar y comentar. Me puedes encontrar en skype como alberto-machuca
      Si gustas mándame invitación de contacto y nos ponemos de acuerdo para poder platicar la próxima semana. Abrazos.

  2. Hola Alberto, muchísimas gracias por compartir el gran aprendizaje que tuviste. La enseñanza que nos has brindado a través de esta experiencia es, sin duda alguna, útil para muchas personas; por supuesto, yo me incluyo en la lista.
    Go ahead!! Story teller

    Un abrazo!

  3. Como siempre mi hermano eres alguien a quien respeto y admito y sobre todo que me escucha y me da tiempo, gracias por la hermandad que nos une y los momentos que siempre me has apoya, en tantos años que llevo en la iglesia y al menos unos 10 años sin ser un líder de manera oficial he aprendido que lo único que necesito es saber que para Dios soy un lider y por lo tanto siempre servir y ser de edificación para los demás, no importa si te dan un titulo o no siempre hay que servir porque un líder inspira no por los puestos que ha tenido sino por lo digno de confianza que es, tu eres digno de confianza tengas o no tengas un puesto y sobre todo un hombre que ha desarrollado su talento para poder generar ingresos a su familia gracias por ese ejemplo que eres…

    1. Querido hermano y amigo! Tu tienes lo que muchisimas personas con posiciones no tienen en sus vidas: IDENTIDAD. Y eso es lo más importante. Tu haz demostrado ser un guerrero incanzable que merece todo mi respeto y aprecio. Gracias también por creer en mis sueños y siempre sentir tu sincera amistad! Recibe un enorme abrazo!

  4. De verdad que Dios pone los mensajes cuando uno mas los necesita… Me hace tanto bien leer todo lo que escribiste porque estoy pasando por tiempos dificiles y me anima a seguir adelante de la mano de Dios… Gracias por compartir….Los extrañamos en Satelite

    1. Gracias a ti Irma por pasar a comentar! Me alegra muchisimo que este espacio pueda ser de ayuda. Deseo de todo corazón que los tiempos dificiles se conviertan en grandes bendiciones para tu vida y la tu familia. Te apreciamos y te mando un gran abrazo.

  5. Hola alberto muchas gracias por compartir d tu experiencia y de Como Dios te Enseño muchas cosas se que es d mucha ayuda para mi vida muchas gracias

  6. ES INCREIBLE ALBERTO QUE HOY DIOS TE COLME DE BENDICIONES, Y DE SU AMOR NUEVAMENTE, TUS EXPERIENCIAS ME DAN UNA LECCION Y ME LLEVAN A LA REFLEXION X COSAS INJUSTAS QUE PASASTE Y TANIA TAMBIEN JUNTO C TU HIJO, PERO A DIOS SEA LA GLORIA QUE LOS SOSTUVO Y LOS SOSTIENE SIEMPRE CADA DIA

  7. Wow, i love reading this, i feel like at this moment in life i’m trying to find my self, thanks for sharing my brother, My name is Barry and i’m a member of the N.Y.C. church, I would like to talk with you. God Bless and keep up the Work.

  8. Que impresionante todo los que nos compartes sin duda es de mucha inspiración y animo Alberto, los recordamos con mucho cariño en monterrey, Dios no se equivoca y tiene un propósito para todo lo que permite que vivamos Romanos 8:28, aunque a veces no le encontremos ningún sentido Dios siempre tiene preparadas cosas mejores Efesios 3:20, las promesas de nuestro creador son increíbles y lo mejor es permitir que su poder se actúe en nuestras vidas. Un fuerte abrazo para ti y tu familia.

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